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10 Pautas para niños que no comen

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 6 de marzo de 2015

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Uno de los momentos más temido y al que diariamente se enfrentan todos los padres, es el momento de la comida con los hijos. Este puede dejar de ser un momento placentero y distendido y dar paso a una situación estresante, llena de conflictos e incluso producir frustración en los progenitores. Si es tu caso te damos algunos consejos para aquellos niños que no comen o lo hacen de manera selectiva.

 

Motivos por los que el niño no come

 

Algunos de los motivos que propician que los niños no coman, pueden estar motivados por la actitud de los propios padres. Cuando los niños no comen o solo comen determinados alimentos, los padres acaban cediendo a los deseos de los menores y les ofrecen otras alternativas con tal de que coman, permitiendo así concesiones y creando malos hábitos que perduraran en el tiempo y jugarán en su contra.

No todo está perdido

Que los niños coman de todo es una cuestión de reeducación de hábitos que requiere altas dosis de paciencia por parte de los padres. Si no sabes cómo has llegado a esta situación en la que tu hijo es el que decide qué es lo que se come, no te preocupes, no todo está perdido. Te proponemos 10 consejos para que los pongas en práctica.

10 Pautas para niños que no comen:

1. Define el plan de acción. Es necesario meditar qué es lo que queremos conseguir y mantener nuestro objetivo en el tiempo. Por ello, utiliza la misma táctica y siempre con seguridad.

2. Evita las distracciones. Toda la familia deberá sentarse en la mesa y evitar las distracciones. La técnica del avión o ponerle la televisión con el pensamiento de que la distracción le hará comer, puede provocar el efecto contrario. Haz de la comida un momento divertido y amable. No estés pendiente de si come o la cantidad que come.

3. No ofrecer alternativas. No cocines diferentes platos, ni ofrezcas alternativas. El menú es el mismo para todos. De este modo no percibirá la posibilidad de elegir y no podrá evitar así los alimentos que no le agraden.

4. La comida debe tener una duración concreta. Si las comidas son eternas para conseguir que tu hijo se lo coma todo, destierra esta idea de tiempo infinito. Establece un tiempo, unos 20-35 minutos se consideran adecuados para comer y si tu hijo no quiere comer o lo hace muy lentamente, retírale el plato y no le ofrezcas nada de comer hasta la hora de la merienda. De este modo se habituará a unos horarios de comidas.

5. No enfadarse, explicar tranquilamente. Si tu hijo no quiere comer lo que le ofreces, no te enfades. Simplemente explícale por qué ha de comerlo y si no lo quiere, retíraselo sin mostrar mayor preocupación y espera a la siguiente comida.

6. No premiarlo para que coma algún alimento problemático. Esto no nos ayudará a crear hábitos alimentarios saludables y estaremos incentivando que siempre espere algo a cambio.

7. Eliminar alimentos vacíos de nutrientes. Como chucherías, bollería o dulces, ya que estos le quitarán la sensación de hambre y aumentaran el problema a las horas de las comidas.

8. Intenta hacer atractivos los platos para que le llamen la atención y quiera probarlos. Hacer platos coloridos, con diferentes combinaciones de texturas o incluso dando formas diferentes, puede ser de gran ayuda para que comiencen a probar los alimentos.

9. Sigue la regla de las 15 veces, antes de eliminar un plato por su rechazo constante, intenta servirlo al menos 15 veces y cocínalo de maneras diferentes. Si lo acepta, puedes probar a ir introduciendo nuevos ingredientes.

10. Esperar a que tenga hambre, no hay nada mejor que el hambre fisiológico. Si tu hijo tiene hambre, comerá aunque el plato no sea uno de sus preferidos.
 

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