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8 pasos para reequilibrar la flora intestinal

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 27 de enero de 2020

Alimerka

 

Determinadas épocas del año como las Navidades o el verano suelen ir ligadas a excesos alimentarios. Comemos tanto de más (y de mal) que dejamos extenuados a nuestros microbios intestinales, que ya no saben cómo digerir los alimentos. Su colapso termina traduciéndose en gases, hinchazón y digestiones infinitas que ponen en jaque nuestra salud. Para volver a tener una flora intestinal saludable, has de alimentarla como se merece. Y puedes conseguirlo con estos ocho pasos:

 

1. Acuérdate de los probióticos: el yogur o el kéfir son el mejor chute de bacterias beneficiosas para restaurar el equilibrio de la flora. Si además lo combinas con fruta, frutos secos o semillas estarás aumentando aún más sus beneficios nutricionales.

2. Prebióticos: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, semillas y frutos secos serán un festín para tus bacterias intestinales. Estos alimentos, con la fibra que nos aportan, forman una especie de gel protector alrededor de la mucosa digestiva que permite a las bacterias ir alimentándose. Y es que, si la mucosa falta y las bacterias tienen hambre, es posible que ataquen el revestimiento mucoso intestinal causando inflamación u otro daño no deseado.

3. Aceite de oliva: sus polifenoles parecen inhibir el desarrollo de bacterias intestinales patógenas y aumentar la presencia de las beneficiosas. Además, sus compuestos antioxidantes protegen nuestras células, incluidas las intestinales. Siempre que sea posible, usa nuestro oro líquido.

4. Café: ¿Sabías que el café aporta fibra soluble que, cuando fermenta con las bacterias intestinales, da lugar a ácidos grasos de cadena corta con acción antiinflamatoria? Eso sí, consúmelo con moderación, la recomendación diaria es de un máximo de 400 mg diarios de cafeína al día (excepto para embarazadas). Unos tres o cuatro cafés.

 

5. Almidón resistente: granos de cereales, semillas, legumbres o tubérculos son una buena fuente. Pero, ¿sabías qué si una vez cocinados estos alimentos los enfrías, se produce lo que se denomina “retrogradación del almidón”? Se trata de un fenómeno que confiere acción prebiótica. Otro manjar para las bacterias del intestino.

6. Antibióticos. Si algo le va mal a nuestras bacterias intestinales es su uso. Por eso debemos ser prudentes y usarlos solo bajo prescripción médica. 

7. Alcohol. Su consumo excesivo daña la flora y la desequilibra. Así es que ya sabes que el consumo seguro siempre es cero. Hazlo con coherencia.

8. Comida ultraprocesada. Aunque no toda es insana, la mayor parte es rica en grasas, azúcares y aditivos, por lo que su consumo habitual descompensa nuestra flora. 

Como ves, alimentar nuestra salud empieza por alimentar bien a nuestras bacterias. ¡Que no te coman ellas a ti! 

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