< volver

Alimentos para viajar en autocaravana y hacerlo de forma segura

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 22 de julio de 2020

 

¿Planeando una escapada diferente? ¿Es la primera vez que viajas en autocaravana y no sabes cómo organizar tus menús durante las vacaciones? Optar por los alimentos que no necesitan frio será todo un acierto para llevar contigo alimentos seguros y no saturar la nevera que no precisamente se caracteriza por su alta capacidad. Te contamos qué alimentos son los más aconsejables y te damos algunos trucos para comer bien y variado.

Apuesta por los alimentos que no requieren frio

Para tus desayunos: opta por alimentos como pan de molde integral, mantequilla de cacahuete, mermelada, fruta envasada, café. Leche o bebida vegetal (que una vez abierta sí tendrás que meter a la nevera, pero mientras te permite ahorrar espacio), cereales integrales o copos de maíz, serán alimentos aptos para desayunos equilibrados y saciantes.

Para picar o merendar: Los frutos secos son sin duda la alternativa. Sumarás salud. Otras opciones pueden ser las tortitas de arroz o maíz, los picos de pan, los encurtidos como aceitunas o los embutidos estuchados al vacío, eso sí una vez que lo abras deberás consumir su totalidad o mantenerlo refrigerado.

Para tus comidas y cenas: las conservas vegetales funcionan de miedo para estos casos. Con un golpe de calor y combinándolo con otros alimentos tendrás platos completos y sanos. Lo mismo con las conservas de legumbres y pescado. También puedes recurrir a la comida preparada con arroz, pasta o albóndigas. Eso sí, elígelos de buena calidad nutricional y con ingredientes lo más naturales posible. Tener pasta y arroz a mano también será una buena elección para conseguir refrescantes ensaladas o una comida rápida.

Y ¿de beber? Aunque la mejor bebida para saciar la sed es el agua. Podemos darnos un pequeño placer con bebidas como la Kombucha, zumos sin azúcares añadidos o un vaso bien fresco de gazpacho.

Y también puedes comer frescos: aprovecha los mercados y supermercados de los lugares que visites. Programa dos o tres días en los que puedas comprar carne o pescado fresco. De este modo, equilibrarás la dieta y podrás comer como si estuvieras en casa.

Otra alternativa es disfrutar en alguna ocasión de la gastronomía de la zona y conocer nuevas recetas con alimentos frescos y de temporada. Sea como sea, viajar de manera diferente no tiene por qué significar comer mal.

¿Lo tienes ya todo a punto?

Comentarios (0)

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados (*)