< volver

Berzas y acelgas: lo que los asturianos llamamos verdura

Por Laura Pire, 4 de agosto de 2014

berzas y acelgas

Cuando un asturiano te dice que no le gusta la verdura, indaga un poco más porque seguro que se está refiriendo solamente a la berza o la acelga. ¿Y te gustan las setas, el calabacín o los pimientos? Ah!, eso sí. Vale, pues entonces sí que te gustan las verduras.

Aunque a simple vista las berzas y las acelgas no son de los alimentos más atractivos de todo el elenco vegetal, ¿sabíais que nos ayudan a tener más glóbulos rojos? Estos vegetales son de los más ricos en ácido fólico, conocida también como vitamina B9. Participa en la síntesis de ADN de nuestras células, colaborando en la formación y maduración de los eritrocitos. También es muy importante para las futuras madres durante el embarazo porque ayuda a prevenir la espina bífida en el feto:

Las berzas y las acelgas tienen muy pocos azúcares, grasas y proteínas, son muy poco calóricas (unas 20 por 100g) y por eso siempre intentamos “colarlas” en las dietas de control de peso. Son muy ricas en agua y fibra soluble para favorece el tránsito intestinal. Se consideran un vegetal depurativo y diurético que aporta volumen y peso a las heces. Este es el laxante ideal.
El súper-aporte de vitamina A de estos vegetales ayuda a fortalecer la vista, añade vitaminas antioxidantes y minerales importantes como sodio, magnesio, hierro, calcio y en menor proporción yodo.

Con alguna precaución…

No se recomiendan en personas que tengan piedras en el riñón ya que debido a su metabolismo, estos vegetales de hojas gruesas y verdes producen mucho oxalato sódico. Por si solo, este elemento no es perjudicial. Pero si se combina con el calcio del organismo, puede convertirse en oxalato cálcico que es la sustancia responsable del desarrollo de cálculos renales.

Como son fáciles de manipular podemos dejar volar nuestra creatividad y preparar con ellas recetas muy originales. Aparte de las típicas preparaciona ya conocidas por nosotros como el pote o las fabes con acelgas, hay propuesta muy interesantes. Por ejemplo, la parte inferior de la acelga, de tono más claro, se llama penca y podemos cortarla haciendo tacos y luego rebozarlos con huevo, pan rallado y semillas de sésamo y freírlos. Sale una tapa muy apetitosa y de los más fresco. Las hojas tanto de la berza como de la acelga, se pueden utilizar como sustitutas de las láminas de pasta para preparar una lasaña o canelones, saltearlas con jamón y frutos secos o con ajo y perejil o incorporadas en una crema de verduras.

Sólo se conservan frescas unos 2-3 días. Deben mantener un color verde intenso, deben estar tersas, brillantes y sin manchas. Si las hojas son demasiado grandes y han empezado a arrugarse o tienen un color amarillento, significa que fueron recogidas hace varios días y pueden tener un sabor un poco más amargo

Comentarios (0)

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados (*)