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Comer comida de casa en el comedor escolar

Por Laura Pire, 18 de septiembre de 2012

Este año se nos presenta una nueva situación, la posibilidad de llevar la comida hecha en casa para comerla en el comedor del colegio.

Los problemas económicos hacen que surja la necesidad de prescindir de esta comodidad: Dejar en manos del colegio la alimentación de los niños.

De todas maneras, no creamos que todo es negativo. Hacernos cargo de la organización de menús y tener la posibilidad de escoger la calidad de las materias primas es la parte positiva de esta novedad.

Hay dos factores fundamentales para el éxito de este nuevo planteamiento alimenticio:

  • Crear comidas nutricionalmente adecuadas.
  • Conseguir que el niño lo coma.

Creando los menús:

  • Los menús deben constar de primer plato, segundo plato y postre al igual que los planteados por el colegio. La dirección de los centros escolares debería proporcionar el contenido de los menús que se sirven en el centro para que en casa se cocine lo mismo y no haya excesivas diferencias entre lo que comen los niños del comedor de colegio y los que traen su comida de casa.
  • Respetar la frecuencia de consumo de alimentos. Tomas diarias: Lácteos: entre 2-4 raciones diarias. Aceite de oliva: 3-6 cucharadas diarias. Verduras y hortalizas: 2–3 raciones al día. Fruta: 3 piezas diarias. Pan, cereales, pastas, patatas: 4-6 raciones diarias. Agua 4-8 vasos al día. Tomas semanales: Pescados y mariscos, carnes magras y huevos: 3-4 veces por semana. Legumbres: 2-3 veces. Frutos secos: 3-7 veces. Consumo ocasional. Dulces, bollería, caramelos, refrescos, helados, carnes grasas y embutidos.

Presentación y frescura:

  • El envase es importante. La fiambrera es el más común, y en la actualidad, es posible encontrar envases térmicos que permiten llegar a la hora de comer con la comida a una temperatura agradable. En los colegios donde se ha implantado la modalidad de comida hecha en casa para comer en el centro, debe haber a disposición de los cuidadores del comedor un microondas o un sistema para calentar, y atender la alimentación de los niños que no participan de la comida del colegio con la misma atención que los que sí.
  • Los platos cocinados con salsas o líquidos se conservan mejor, se calientan más fácilmente y tienen una presentación más apetecible después de horas en una fiambrera. Los alimentos a la plancha quedan duros y resecos.
  • Para los más pequeños donde la masticación debe ser más suave, se pueden preparar platos como albóndigas, croquetas, carne guisada, pechuga de pollo guisada, lomo, etc.
  • No es conveniente abusar de las patatas fritas como guarnición de todos los platos. Debemos incluir patata cocida, verdura cruda muy picada, como tomate cortado en dados muy pequeños, lechuga en juliana, zanahoria rayada, etc. Y verdura cocinada, como por ejemplo rodajas de calabacín al horno que resultan muy similares a las patatas fritas.
  • Evitar los fritos como guarnición de todo. Un par de veces por semana como mucho, en la cena media ración de croquetas 3-5 unidades, de varitas de pescado, nuggets, etc.
  • Controlar las cenas a base de huevo. Muchas personas ponen para la cena de los niños tortilla francesa todos los días, y no es correcto. 2-3 veces por semana es suficiente. Otro ejemplo típico de cena infantil incorrecta es: salchichas, tortilla francesa y yogurt. Todo alimentos de origen animal donde falta un alimento energético como pan, arroz, pasta o legumbre, más un alimento vegetal ya sea verdura o fruta.
  • Cuando se prepara pescado es muy importante controlar que no haya espinas.
  • Para los más pequeños no debemos olvidar el consumo de purés con carne o pescado.
  • Evitar las salsas muy sabrosas que acostumbren a los niños a que la comida deba tener siempre mucho sabor.
  • La fruta, por la pereza o la dificultad que produce a los niños pelarla y limpiarla, es recomendable llevarla ya cortada y limpia.
  • Para beber durante las comidas, usar siempre agua.

Recomendaciones generales para las tomas que se realizan en casa:

  • Desayuno: Como parte fundamental de la ingesta diaria de alimentos energéticos, no se puede prescindir de él de ninguna manera.  Leche, cereales o pan y fruta son los alimentos que no deben faltar.
  • Media mañana: Se recomienda tomar como refuerzo de los alimentos consumidos en la primera hora del día. Una fruta, un yogur o un bocadillo.
  • Merienda: Es un momento ideal para los niños. Comen muy bien en esta toma del día y hay que aprovechar para incluir frutas, lácteos o bocadillos.
  • Cena: Aprovechamos este momento para incluir alimentos que complementen a los que se han comido a mediodía, pero no de forma obsesiva. La idea no es volverse loco con la dieta de los niños ni hacerse nutricionista de un día para otro. Lo ideal es: Si en la comida carne, en la cena pescado, pero si algún día no es posible por razones logísticas, no pasa absolutamente nada.
  • Chucherías, helados y bebidas refrescantes: Tienen su momento especial. Se pueden tomar en una merienda especial en el fin de semana después de haber ingerido algún alimento adecuado. También podría ser como postre en un día señalado, pero siempre dentro de una comida. Las chucherías nunca sustituyen una comida de verdad. Hay que intentar siempre evitar que la toma de chucherías quite el hambre de la comida adecuada o sirvan como premio.

Para una información más completa y exhaustiva, os recomiendo descargar este interesante documento publicado por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) para la correcta alimentación en el colegio con comida hecha en casa.

Comentarios (3)

 

Por Kai, 18 de septiembre de 2012

Muchas gracias por el buen artículo! Siento tambien que es un reto de lograr que lo hijos de unos coman algo saludable. El dilema es, que la clase social con menos recursos econónicos no puede gastar tanto en comida. Y es la comida saludable que tiene los precios más altos. Un Saludos Kaii de http://www.comoadelgazarhq.com

 

Por Laura Pire, 24 de septiembre de 2012

Hola Kai. Es cierto lo que dices. Esta nueva situación va a ser una reto para todos. Unos por pocos recursos, otros por falta de imaginación y los demás, porque nunca se habrían planteado el tener que cocinar a diario estructurando y organizando sus comidas. Me parece que vamos a aprender todos mucho. Gracias por tu comentario y un saludo!

 

Por Kai, 25 de septiembre de 2012

Era un placer Laura! Un saludo :-)

 

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