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Comer mejor ¿puede salvar al planeta?

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 2 de octubre de 2019

Alimerka

 

Comer mejor puede reducir nuestro impacto en el medio ambiente. Al menos eso es lo que indican los expertos en cambio climático que llaman a la implicación de todos las personas, desde políticos a ciudadanos de a pie, para combatir el calentamiento global. Aunque el mayor impacto sobre el clima es la forma en que se usa el suelo, lo que cada uno de nosotros pone en su plato, también impacta sobre la salud del planeta. Y es que según la ONU, además de una serie de acciones por parte de gobiernos e industria, es necesario un cambio de hábitos alimentarios para reducir el calentamiento de nuestro planeta. Si optamos por una alimentación más responsable dando prioridad a los alimentos de origen vegetal, reducimos el consumo de carne (sin eliminar su consumo), y dejamos a un lado los ultraprocesados estaremos reduciendo nuestra huella en la Tierra. Y todo con algo tan simple como comer mejor.

 

Comer alimentos frescos y de temporada ayuda al planeta

¿Te suena la dieta flexitariana?  Lo podríamos traducir como un modelo de dieta mediterránea basada mayoritariamente en alimentos vegetales de temporada y un bajo consumo de alimentos de origen animal. Este modelo de dieta es uno de lo más sostenibles y uno de los que menor huella produce en el medio ambiente. De hecho, se estima que seguir este patrón de alimentación podría reducir hasta en un 15 % el calentamiento global, además de ayudar a reducir las tasas de sobrepeso y obesidad.

Ultraprocesados, obesidad e impacto ambiental

La obesidad está directamente relacionada con el consumo habitual de alimentos ultraprocesados. La falta de tiempo, el precio o la comodidad, son algunos de los factores que hace que una parte de los consumidores se decante por estos productos, sobre todo, los más jóvenes que han desplazado con ellos el consumo de alimentos frescos. Sin embargo, no son la mejor alternativa para cuidar de la salud del planeta, ni de la nuestra. Es necesario apostar por los alimentos frescos, proponerse dedicar un poco de tiempo a cocinar y en mayor medida, estar dispuestos a cambiar nuestros hábitos alimentarios para poner nuestro granito de arena como consumidores.

Desperdicio alimentario 

Aunque evitar el desperdicio es cosa de todos, una buena parte de los alimentos que se tiran se produce en el hogar. Según el MAPAMA, en 2018 el desperdicio alimentario aumentó un 9.8%. Una mala gestión de la despensa o la nevera, dar poco valor a los alimentos,  o la confusión entre fecha de caducidad y consumo preferente puede hacer que se tiren muchos alimentos en el hogar. Frutas y verduras, pan y comidas preparadas son los alimentos que más se tiran, seguido de carnes, lácteos y pescados. ¿Algunas alternativas para darles una segunda vida? Descúbrelas aquí y evita que los alimentos acaben en la basura.

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