< volver

Comer patatas con salud

Por Laura Pire, 18 de septiembre de 2013

Comer patatas con salud

La patata es un tubérculo muy rico en hidratos de carbono y fundamental en nuestra cocina. Es el comodín energético por excelencia. Energía a raudales con potasio y vitamina C, aunque gran parte de esta ultima se pierde durante el cocinado porque es muy sensible al calor.

Podemos prepararla de infinitas maneras. A ver cuál te gusta más.

Patatas asadas: lavadas y envueltas en papel de aluminio las metemos en el horno unos minutos. Es una forma perfecta de comer patata sin añadir grasa que aumente su aporte calórico. Resultan muy saciantes y jugosas. Son muy completas rellenas con picadito de jamón, atún o carne, más verduras variadas. Aquí cada uno que invente la suya.

Patatas fritas: la opción favorita de los niños. Compañía perfecta de todo lo que podamos imaginar: carnes, pescados fritos o a la plancha, huevos…Debemos tener en cuenta dos cosas. Para valorar qué cantidad de patata que vamos a tomar, debemos decidirlo en crudo. Si nos servimos sin control las patatas ya fritas, vamos a abusar seguro. Y otra cosa: esta forma de preparar las patatas aporta grasa extra, porque la patata se lleva parte del aceite con el que freímos. Podemos prepararlas de varias formas: cortándolas muy finitas y en aceite muy caliente durante poco tiempo, obteniendo una patata crujiente, rica y poco aceitosa; o podemos cortarla más gruesa y freírlas en una cantidad de aceite abundante hasta que se queden blanditas y doradas, igualmente exquisitas, pero más grasas. Usa siempre papel de cocina para escurrirlas a la perfección.

Para la tortilla de patata. ¿Has probado lo rica y jugosa que queda la tortilla con la patata cocida en agua o en el microondas? Para casos de control estricto de calorías y grasas, podemos seguir disfrutando de este placer sin hacerlo poco saludable. Es una opción.

Patata cocida: fundamental en un montón de platos y recetas tradicionales: ensaladillas, croquetas, guarniciones… Es suave en la digestión, perfecto para problemas gástricos de cualquier índole. Es casi un salvavidas nutricional en caso de necesitar nutrición especial con diarrea del viajero o gastritis. Una sola recomendación importante: Muchas personas con trastornos intestinales como colon irritable, Crohn o colitis ulcerosa, se quejan de que la patata les sienta fatal. Es mejor evitarla si sospechamos que sienta mal, y no empeñarse en tomar alimentos con fama de suaves en este tipo de patologías. Hay que tomar solo lo que sienta bien.

Puré de patatas. Es la forma más recomendable de tomar las patatas para las personas mayores, enfermas o desganadas. De esta forma se obtiene un buen aporte de calorías sin mucho esfuerzo, ya que no requiere masticación y se tragan muy fácilmente.
Trucos para “forrar”. Si queremos hacer contundente un puré de verduras, le añadimos patata, crema de puerros y patata, puré de calabacín y patata. Si queremos engordar un caldo muy liviano, trituramos una pequeña cantidad de patata cocida o añadimos un buen puñado de copos de puré de patata. Fácil y rápido.

Comentarios (0)

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados (*)