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Comer rápido no es aconsejable para tu salud

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 19 de abril de 2019

Alimerka

 

¿Puede influir el tiempo que dedicamos a realizar nuestras comidas en nuestra salud? Según un grupo de investigadores Ciberobn, -centro biomédico de expertos en obesidad y nutrición-, a mayor rapidez a la hora de comer, mayor es el riesgo de presentar hipertrigliceridemia (exceso de grasas en nuestra sangre). Si te hemos dejado con la duda de si dedicas poco tiempo a comer, o tiendes a tener los triglicéridos (TG) altos, sigue leyendo que tenemos varios consejos para mantener tu perfil lipídico a raya.

Dedica, al menos, 20 minutos a tus comidas

Además de una mala digestión posterior, el aumento de gas o la sensación de hinchazón, si dedicas 18 o menos minutos a realizar tu ingesta alimentaria, la probabilidad de presentar triglicéridos altos aumentará hasta un 59% según los investigadores del Ciberobn. La “culpa” de este efecto la tiene el cerebro, ya que este órgano necesita, por lo menos, 20 minutos para recibir la señal de saciedad y decirnos que debemos parar. De este modo, si nos sentamos a la mesa y no soltamos el tenedor hasta haberlo devorado todo en muy poco tiempo, las señales que deberían llegar a nuestro cerebro no llegan a tiempo, y comemos más en menos tiempo. Esto conlleva mayores picos de glucosa sanguínea e insulina tras la ingesta, lo que a su vez, puede aumentar la producción de grasas en el hígado y aumentar los triglicéridos en la sangre. En conclusión, si eres de los que come en un abrir y cerrar de ojos, tómatelo con más calma. 

Mantén a raya los triglicéridos

Las cosas sencillas son las que suelen dar mejor resultado, ¿incluyes los siguientes alimentos en tu dieta?:  

  • Frutos secos crudos y sin sal. Son la mejor fuente de grasas cardiosaludables junto con el aceite de oliva o el pescado azul. Además garantizan un extra de proteínas y muchas vitaminas, entre las que destaca su aporte de vitamina E. ¿No sabes qué hace por ti esta vitamina? Echa un vistazo a esta entrada.
  • Legumbres, casi a diario. Si piensas que no se puede abusar de ellas, te diremos que la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria recomienda ingerirlas al menos dos veces a la semana, -pudiendo hacerlo hasta 4 veces-, acompañadas de verduras. Su alto aporte en fibra ralentiza la absorción de otros nutrientes como las grasas, y reduce la respuesta de la glucosa y la insulina.
  • Frutas y verduras, todos los días. Peras, manzanas, naranjas, fresas, plátanos, frutos rojos como arándanos, frambuesas o moras… Las que tú prefieras, pero al menos que sean tres diarias. En el caso de las hortalizas, ¿qué tal si las usas para hacer salteados, como guarnición o en ensaladas templadas?
  • Descubre el pescado azul, fresco o en conserva. Sardinas, caballa, atún, salmón, anchoas o arenques son fuente de grasas saludables y vitamina D, por lo que puedes beneficiarte de ellos para reducir los TG. Además, su efecto antiinflamatorio y anticoagulante se nota con tan solo dos raciones semanales.
  • Deja de lado las grasas de baja calidad. Alimentos ultraprocesados, bollería y otros alimentos repletos de azúcares añadidos son responsables de que aumenten los niveles de triglicéridos. Opta siempre por alimentos.
  • Practica 30 minutos de ejercicio físico al día. La inactividad y la obesidad son factores de riesgo para padecer de triglicéridos altosAsí que moverse entre 20 o 30 minutos al día será una de las mejores formas para combatir esta dolencia.
  • Vigila el consumo de alcohol. Según la Fundación Española del Corazón, incluso una pequeña cantidad de alcohol puede subir considerablemente los niveles de TG. Y como no hay mejor bebida que el agua, ¡te animamos a que sea tu preferencia!

Y cualquier duda que tengas sobre tu alimentación, ¡no dudes en consultarla con tu especialista!

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