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Cómo descubrir la sal añadida para mejorar nuestra salud

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 21 de octubre de 2019

Alimerka

 

Controlar la cantidad de sal que comemos cada día beneficia a nuestro corazón, pero además puede enseñarnos a conocer el verdadero sabor de los alimentos. Si eres de los que se sienta a la mesa con el salero en la mano, hoy te mostraremos otras formas de dar sabor a tus comidas y cómo desenmascarar la sal oculta en los alimentos envasados.

 

¿Cuánta puedo consumir?

La sal es esencial para la vida, pero lo es en cantidades mucho más bajas de las que consumimos actualmente. Según la Agencia Española de Consumo y Seguridad Alimentaria (AECOSAN) en España se consumen 9.8 gramos de sal al día, casi el doble de la cantidad recomendada por la OMS (5 gramos de sal por persona al día). Esto puede llevar a padecer sobrepeso u obesidad y una mayor predisposición a sufrir problemas renales, pulmonares y cardiovasculares. Si consumimos la sal justa, nuestros alimentos no tienen porque quedarnos insípidos, podemos potenciar su sabor con hierbas aromáticas, especias o incluso técnicas concretas de cocinado. Algunos trucos para no pasarnos pueden ser:

  • Prefiere los alimentos frescos. Estos poseen menos cantidad de sal y mayor cantidad de potasio.
  • Añade la sal a los alimentos ya cocinados, no antes.
  • Sustituye la sal por especias
  • Si empleas conservas vegetales, lávalas bien antes de usarlas y si son de pescado, prefiere aquellas de menor contenido de sal.
  • Lee el etiquetado de los alimentos 

 

Claves para desenmascarar la sal añadida

Los alimentos pueden tener sal propia en su forma fresca, pero cuando hablamos de procesados y ultraprocesados, ahí nos encontramos con sal añadida que muchas veces pasa inadvertida entre los ingredientes y el etiquetado. Con estas claves, ya no te darán más gato por liebre:

  • En el etiquetado nutricional: busca la cantidad de sal que aporta el producto. Para que tengas una referencia, un producto con baja cantidad de sal presenta 0.25 gramos de sal por 100 g o menos y a partir de 1.25 g de sal por cada 100 g se considera que es elevada. 
  • En la lista de ingredientes: busca la sal como ingrediente, cuánto antes aparezca en la lista, mayor cantidad de sal presenta el producto. Además algunos aditivos llevan sodio en su composición: fosfato disódico, glutamato monosódico, benzoato sódico, sulfito de sodio, caseinato de sodio o bicarbonato de sodio. Y suelen estar presentes en alimentos procesados, envasados o enlatados. ¡Vigila su consumo y comprueba siempre el etiquetado!

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