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Conociendo las frutas tropicales...

Por Laura Pire, 7 de octubre de 2014

conociendo las frutas tropicales

La globalización tenia que servir para algo tan positivo como tener la posibilidad de disfrutar de la gran variedad de alimentos que nos ofrece el planeta, que sería imposible probar o cultivar en nuestro país debido a la climatología. El ejemplo más claro son las frutas tropicales, que no soportan el frío y necesitan un clima muy cálido y húmedo para poder desarrollarse. Ahora, tenemos la opción de probarlas y decidir cual nos gusta más.

Como Alimerka nos la ha traído a las fruterías para disfrutar de su original sabor, ha llegado el momento de beneficiarnos también de todas sus extraordinarias propiedades que aquí os resumo.

- Papaya. Es rica en papaína, una enzima proteolítica que facilita la digestión de las proteínas, ayudando a reducir la gastritis y los gases. En la gastronomía caribeña es muy habitual cocinar la carne envuelta en hojas de papaya para que adquiera una textura más tierna y sea más fácil de digerir. También suelen servirse de postre tras una comida rica en carnes rojas y pescado azules, para tener una mejor digestión. Es rica en vitaminas C, y A en forma de carotenos por lo que tiene un gran poder antioxidante que ayuda a reducir el efecto negativo de los radicales libres y retrasar el envejecimiento tisular.

- Mango. Destacamos su contenido en vitaminas A, C; asi como minerales de alta necesidad como el calcio y el hierro. Posee además un alto porcentaje en fibra que le confiere un efecto laxante. Ácidos málico, palmítico y mirístico que junto con las vitaminas anteriores, aumentan la capacidad antioxidante de esta fruta. Por su contenido en flavonoides (quercetina y camferol) se le atribuye una función anticancerígena y algunos estudios científicos han demostrado que la beta-criptoxantina (un carotenoide) ayuda en la prevención del cáncer de cuello uterino. (http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/ginecologia/vol56_n2/pdf/a06v56n2.pdf).

- Piña. En la línea de la papaya, la piña es otra superconocida como la fruta de la digestión por su contenido en bromelina, una enzima proteolítica que posee un amplio espectro de aplicaciones tanto farmacológicas como alimenticias. Un estudio realizado por la universidad de Talca en Chile, expone que el extracto de Bromelina ejerce una actividad antiagregante plaquetaria y anticoagulante, que favorece la disolución de los coágulos de sangre ayudando así a prevenir la trombosis y los infartos. Esta enzima ayuda también a la digestión de las proteínas y por eso se comercializa en forma de cápsulas o comprimidos muy fáciles de encontrar. Es muy efectiva en caso de digestiones pesadas, gases, acidez de estómago o hipoclorhidria. Otra propiedad a destacar de la piña es su riqueza en potasio que favorece la eliminación de líquidos y toxinas. Se recomienda en caso de hipertensión. La bromelina destaca también por su actividad antitumoral. Se ha convertido en una de las cisteino-proteasas más estudiadas científicamente para la prevención y tratamiento del cáncer.

- Chirimoya. Es una de las frutas tropicales más exquisitas de sabor, ricas en vitaminas antioxidantes y minerales como el hierro, calcio, fósforo y potasio. Su fibra actúa en el intestino retrasando la absorción de los azúcares y regulando los niveles de glucosa en sangre. Además, ejerce un efecto laxante y saciante. Sus propiedades tonificantes ayudan a evitar el decaimiento y el cansancio Gracias a su contenido en vitaminas del grupo B, también actúa equilibrando el sistema nervioso. Diversos estudios, también le atribuyen propiedades antimicrobianas.

- Aguacate. Aunque tiene un alto porcentaje de grasas (15%), son grasas cardiosaludables y con efectos antiinflamatorios. Los que aportan este beneficio, son principalmente ácidos grasos monoinsaturados (omega-9) igual que en el aceite de oliva. Contiene un elevado porcentaje de vitamina B6 que contribuye a fortalecer las defensas y a garantizar un buen funcionamiento del sistema nervioso. Por su alto contenido en fosfolípidos y lecitina hacen que sea una fruta muy adecuada para estimular la concentración y aumentar la capacidad de memoria y aprendizaje.

- Coco. Por su contenido en azúcares y grasas, el coco es un alimento calórico y energético. También contiene un buen elenco de los minerales que el organismo necesita (magnesio, calcio, fósforo, hierro, zinc, selenio y yodo) y oligoelementos como el cromo, el flúor o el manganeso, Este alto contenido en microelementos, lo hace un alimento muy remineralizante, ideal para deportistas, para personas que padecen osteoporosis y muy útil en las dietas para ganar peso. Solo una observación importante: contiene un alto porcentaje de grasas saturadas por lo que deben limitar su consumo aquellas personas que tienen alto el colesterol o los triglicéridos, así como los que padecen alguna enfermedad cardiovascular. Algunos estudios científicos apuntan que la pulpa del fruto maduro posee propiedades antiinflamatorias y vasodilatadoras. Por otro lado, el agua de coco ejerce un efecto diurético y se puede tomar en caso de hipertensión y retención de líquidos.

- Caqui. De él se destaca su poder antioxidante que proviene de su contenido en flavonoides, principalmente licopeno cuyas propiedades han sido científicamente reconocidas mundialmente porque ayuda a reducir las probabilidades de padecer cáncer de pulmón, estómago, cuello de útero y próstata. El licopeno tiene además la capacidad de reducir los niveles de colesterol en sangre. En el siguiente enlace http://www.nutricionhospitalaria.com/pdf/6302.pdf podréis leer un artículo científico sobre los beneficios del licopeno publicado por expertos de la universidad de Yucatán (México) y la universidad de León (España). El caqui también es rico en fibra soluble que atrapa el colesterol impidiendo su absorción y ayuda a regular el tránsito intestinal estimulando el peristaltismo para facilitar la eliminación de las heces.

En conclusión, todas las frutas tropicales son ricas en nutrientes antioxidantes y sustancias que protegen el organismo frente a determinados tipos de cáncer. Por esta razón han sido desde hace mucho años, objeto de diversos estudios científicos para localizar los elementos concretos que le confieren las propiedades anticancerígenas y de protección frente a los radicales libres causantes del envejecimiento y muerte celular.

Ahora que las tenemos a nuestro alcance, es el momento de probarlas para aprovechar al máximo todos los beneficios que nos ofrecen.

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