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Cosas buenas del turrón, que las hay

Por Laura Pire, 29 de diciembre de 2014

Cuando pensamos en los postres que hay en Navidad, lo primero que se nos viene a la cabeza es que son alimentos muy dulces y pegajosos, con un gran contenido calórico y un potente aporte de grasas y azúcares. Hoy voy a hacer de abogada del diablo con el turrón, el icono de esta época del año. Como en casi todas las cosas de la vida, podemos encontrar puntos muy positivos. En este caso con más razón debido a la calidad de sus materias primas. Estos nos aporta sin duda, algunos beneficios nutricionales siempre que se consuman con moderación, claro está.

Las dos variedades más conocidas de turrón son el “duro o de Alicante” y el “blando o de Jijona”. El desconocimiento, en ocasiones, que hay entre el norte y el sur español, hizo que durante toda la carrera en Navarra, un grupito de chavales cacereños me llamaran “la jijonenca”…porque era de Gijón. Pobres, que lío. Bueno, sigo con el tema: estas dos variedades de turrón se elaboran con ingredientes como la miel, el azúcar, las almendras y la clara de huevo, todos ellos alimentos muy ricos en nutrientes esenciales.

- Las almendras son ricas en calcio, magnesio, potasio, zinc, vitamina E, ácido fólico y pequeñas cantidades de niacina, riboflavina y tiamina.

- Por su parte, la miel es una sustancia natural producida por las abejas del género Apis Mellifera y que aporta más de setenta sustancias diferentes entre las que cabe destacar los ácidos orgánicos (cítrico y fosfórico), ácido fólico, minerales (zinc, magnesio, calcio, fósforo, silicio, hierro, etc.), vitamina C, vitaminas del grupo B, flavonoides, polifenoles y enzimas.

- La clara de huevo es rica en proteínas (ovoalbúmina), lecitina, calcio, hierro, magnesio y potasio y vitamina B2. También contiene colesterol pero en pequeñas cantidades, ya que la mayor parte del colesterol del huevo se encuentra en la yema.

En otras variedades se añaden ingredientes como frutos secos (avellanas, piñones, nueces, pistachos, etc.), fruta desecada como pasas o coco, chocolate, café, arroz hinchado, gelatina, etc. que también tienen propiedades nutricionales interesantes por la concentración de nutrientes que provoca el desecado. Los frutos secos son ricos en grasas cardiosaludables, vitaminas y minerales; el chocolate y el café, sustancias antioxidantes, el arroz, vitaminas del grupo B, y la gelatina, proteínas de calidad.

A pesar de todo esto, no olvidemos que los turrones son ricos en azúcares de absorción rápida y grasas, por eso deben limitar su consumo las personas diabéticas y las que necesiten controlar el peso. También deben tener precaución y leer bien el etiquetado de los productos, los intolerantes al gluten o la lactosa y los alérgicos a alimentos como el huevo, los frutos secos o la proteína de leche de vaca.

La clave, la cantidad
. Así que no lo olvidéis: no es necesario renunciar, simplemente tomar la cantidad justa para probarlo sin pretender saciarse.

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