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El efecto rebote

Por Laura Pire, 7 de septiembre de 2012

Hoy hablaremos del famosísimo efecto rebote; el mayor obstáculo psicológico para empezar una dieta. Al igual que sucede con dejar de fumar, que produce miedo a engordar y esta razón se convierte en el principal motivo para no animarse a dejarlo, con la dieta pasa algo parecido.

El efecto rebote desmotiva porque se cree que sucede siempre que se hace un plan adelgazante. Es normal pensar que después del esfuerzo y sacrificio que implica una dieta, todo se vaya a ir por la borda a la primera de cambio. Esto es un gran error. Se puede bajar el peso y mantenerlo perfectamente durante todo el tiempo que queramos, por supuesto con control y conocimiento.

Efecto rebote es el nombre que se le ha dado a la recuperación rápida del peso después de haber hecho una dieta, pero esta afirmación tiene muchos matices.

Se puede coger nuevamente peso básicamente por dos razones: Pasar olímpicamente del mantenimiento o no haber tenido claras las pautas de la nueva forma de comer. A ninguna de estas causas se las puede llamar efecto rebote.

El efecto rebote realmente consiste en la recuperación de agua y proteína justo al volver a comer “normal” después de una dieta mal planificada, una dieta sin finalizar su proceso o por interrumpir de cuajo una alimentación muy distinta a la habitual.

Una definición del efecto rebote es: una fuerza misteriosa que hace engordar de manera desproporcionada a la cantidad de comida que hayamos ingerido. Se engorda en muy poco tiempo.

Al hacer una dieta poco adecuada a nuestras necesidades, el organismo en vez de consumir la grasa, utiliza la moneda de cambio más fácil de eliminar: las proteínas y con ellas, el agua. Esto hace perder mucho volumen y parece que hemos adelgazado, pero no es correcto. Adelgazar es consumir la grasa. Por eso es tan importante utilizar un equipo de medida por bioimpedancia para conocer qué es lo que está pasando dentro de nuestro cuerpo. Solo con pesarnos, no podemos saber si esto está sucediendo.

Durante una dieta bien hecha es normal pasar por fases de eliminación de proteína y agua. El cansancio, la falta de sueño, la regla en las mujeres o el exceso de ejercicio físico producen esta perdida “defectuosa” del peso. Las personas a dieta, se ponen muy contentas cuando bajan por estas causas, pero esta pérdida de peso no dura, no es estable y provocará sin duda un efecto rebote. Hay que frenarlo y corregirlo.

Esta situación se detecta y se resuelve fácilmente. Esta es una de las causas por las que no se recomienda hacer dietas sacadas de la manga. Debemos evitar entrar en el círculo vicioso -dieta rígida - adelgazar muchos kilos de mala manera - volver a comer “normal” - engordar rápidamente con efecto rebote.

Para corregir una vida entera a base de dietas con efecto rebote, debemos modificar la dieta desde la base aplicando un método de renutrición que cuide nuestro músculo y le enseñe a quemar la grasa de nuevo.

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