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Hacer dieta o mejorar la alimentación, ¿cuál es la mejor decisión?

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 11 de enero de 2019

Alimerka

 

¿Es la dieta la solución al exceso de peso? O ¿Es mejor hacer pequeños cambios hasta conseguir una alimentación más saludable? Hoy en La Cocina de Alimerka te hablamos de las diferencias entre ambas opciones y si este año entre tus propósitos saludables, está el de empezar a cuidarte e intentar quitarte esos kilos de más que parecen decididos a no abandonarte, optes por el método que consideres más adecuado para conseguirlo.

Hacer dieta, ¿un método efectivo para perder peso y mantenerlo?

Su eficacia, en el mejor de los casos, es proporcional al tiempo que seas capaz de mantener la dieta ¿Y después? Pues depende. Depende del tipo de dieta que hayas seguido y de los hábitos que hayas adquirido. Así que, es posible que mantengas el peso perdido mientras mantengas los buenos hábitos. ¿El problema? Quienes se ponen a dieta, plantean la dieta como un proceso de duración limitada. ¿El resultado? Una vez llegan a su objetivo abandonan progresivamente los buenos hábitos adquiridos y esto, con el tiempo, se traduce en la recuperación del peso inicial e incluso más peso del que habían partido.

Mejora tu alimentación y cambia tus hábitos

A veces, menos es más. Y esta premisa es aplicable a la alimentación. Porque la pérdida de peso y con ella, la mejora de la salud, empieza por dejar de consumir alimentos inadecuados que no nos aportan grandes cosas nutricionalmente hablando. ¿Cómo podemos hacerlo? 

  1. Empieza revisando tu alimentación: anota durante unos días todo lo que comes y bebes.
  2. Una vez registrados tus hábitos alimentarios, analiza e identifica aquellos alimentos poco saludables como refrescos, alimentos ricos en azúcares, grasas o sal.
  3. Decide cuál vas a abandonar. Ponte una fecha y empieza.
  4. A cambio, haz una lista de alimentos saludables y elige una opción por la que empezar: beber más agua o infusiones, hacer snacks saludables a base de frutos secos o frutas,  consumir legumbres al menos tres días a la semana, convertir los bocadillos  en saludables, etc.
  5. Hazlo poco a poco y plantéate objetivos pequeños. Por ejemplo, si no consumes fruta o menos de la que deberías, fíjate como objetivo consumir una pieza de fruta diaria o comer una pieza más de lo habitual. Una vez lo hayas conseguido y tengas el hábito, plantéate otra nueva meta y vete haciendo cambios de manera progresiva. 
  6. Los pequeños logros serán tu mejor motivación para continuar en tu propósito de mejorar tu alimentación.  Y cuando te des cuenta, ¡comerás menos alimentos insanos! Esto no solo se traducirá en una mejora para tu peso, sino que tu salud también se beneficiará. Y si lo necesitas, plantéate acudir a un dietista-nutricionista que te ayude a dar los primeros pasos en tu cambio de hábitos.

Ideas para empezar

Y tú, ¿eres de dieta estricta o prefieres cambios más pequeños en lo que se refiere a tu alimentación? 

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