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Infusiones sí, pero no valen todas

Por Laura Pire, 12 de noviembre de 2013

Infusiones sí, pero no valen todas

Todo lo que suena a ligero, saludable, hidratante o acalórico, nos da una confianza ciega en que podemos utilizarlo sin riesgos y que además estamos teniendo unos hábitos más correctos. Aficionarse a las infusiones es una de esas prácticas que mejoran nuestra dieta, pero que pueden provocar desequilibrios innecesarios que debemos conocer y evitar.

Las infusiones de té: verde, rojo, blanco y negro. Son los más habituales. Se pusieron de moda como complemento adelgazante por varias razones. La primera es que gracias a la teofilina y la teína, se produce una activación del metabolismo que se traduce en un supuesto mayor consumo de grasas. La otra característica es su capacidad diurética tanto por el líquido que nos hace beber, como por sus propias cualidades como medicamento natural.

En la práctica, todo esto se traduce en que su efecto diurético es rápidamente compensado. Lo que perdemos en líquido, se recupera en las siguientes horas. No hay una pérdida de volumen real. También hay una pérdida de minerales por el exceso de orina, que tampoco nos beneficia. El efecto de activación metabólica está más basado en el “acelere” que provoca la teína que, en realmente, su efecto quema-grasas. Cualquier estimulante que hace que estemos más activos y despiertos, hace que tengamos más consumo pero no por eso es adelgazante.

Por todo esto, cuidado con el consumo indiscriminado de tés. Podemos tomar hasta tres al día y siempre mejor: o solo, o acompañado de alimentos que contengan calcio o hierro porque el té impide su total asimilación. Un buen momento es la merienda con una galleta o una tostada, porque en este caso no hay riesgo de sacrificar la absorción de nutrientes importantes.

Infusiones inofensivas:

  • Menta poleo: Tiene un suave poder antigases y mejora la digestión. Puede resultar mínimamente estimulante por eso es mejor no tomarlo de noche si cuesta dormir.
  • Manzanilla: De lo más santo. Antiácido y digestiva por excelencia.
  • Rooibos: Infusiones que tengan este arbusto en su composición de forma mayoritaria, aportan calor al organismo y no contienen cafeína. Además es antioxidante.
  • Infusiones japonesas e hindúes de tres años: kukicha y bancha. Son tés sin teina especialmente saludables para los huesos porque ayudan a conservar nuestra dotación natural de calcio.

Comentarios (2)

 

Por belen, 20 de noviembre de 2013

hola laura, leyendo esto me preocupa porque yo suelo beber 6 vasos de agua, y pienso que igual elimino muchos minerales en la orina. infórmame sobre esto, suelo orinar muchísima cantidad, ms de lo que bebo.otra duda, hay que eliminar los hidratos de la cena,pienso que no, porque didjistse en el curso que hay que comer de las tres. me encanta el membrillo hecho de casa, lo puedo comer y en que parte del circulo lo incluyo. espero tu respuesta a mis dudas.

 

Por Laura Pire, 26 de diciembre de 2013

Hola Belén. 6 vasos de agua no son mucho si es el único líquido que bebes. No olvides sumar también las bebidas, sopas o cafés que tomas a lo largo del día. También cuentan como vasos de agua. Hay que tomar hidratos en las cena, por supuesto. Sigue haciendo lo de las tres partes. El membrillo está hecho a base de un vegetal, por lo tanto puedes incluirlo en ese grupo aunque debes reforzarlo con vegetales frescos y más puros que este. ¡Un saludo!

 

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