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Los distintos nombres de los antioxidantes

Por Laura Pire, 2 de julio de 2013

antioxidantes nutrición

Como seguramente muchos sabéis, los antioxidantes son sustancias protectoras del deterioro celular propio del envejecimiento. A las moléculas atacantes de las células se las llama radicales libres. Son conocidos por su inestabilidad química. Los radicales se enganchan a las células de nuestro organismo y las desestabilizan.

Para combatir este ataque, debemos tener suficiente material antioxidante que lo compense, y de eso vamos hay en este post. Conozcamos los distintos antioxidantes que hay en los alimentos.

Los dos antioxidantes más conocidos son las vitaminas C y E. Podemos encontrarlas en multitud de alimentos de nuestra dieta cotidiana. La vitamina E es el ingrediente estrella del aceite de oliva, que hace que no se enrancie. ¡Fijaos cuánto tiempo aguanta sin estropearse! También tienen vitamina E las frutas como el aguacate o las nueces: los dos son alimentos grasos vegetales.

Los taninos son los antioxidantes de la uva y del té. Estos alimentos de utilizan para mejorar a salud cardiovascular. Cuando se habla de que el té rejuvenece, se debe a este elemento.

Las isoflavonas de la soja tienen una acción antioxidante comparable a la de la vitamina E. Disminuye el riesgo de formación de placas de grasa en las arterias. Preventivo de las enfermedades cardiovasculares de primera calidad.

Sobre la coenzima Q10 hace poco hablamos en el blog de este elemento. Es una molécula que se sintetiza en nuestro organismo aunque también podemos obtenerla en carnes y pescados. El ingrediente preferido de muchas cremas antiedad.

Los carotenoides o provitamina A son los típicos antioxidantes que protegen la piel del sol. Protegen al organismo frente a los radicales libres y además tienen la propiedad de convertirse en vitamina A.

Uno de los carotenoides más famosos es el licopeno, responsable de proporcionar el color rojo característico de algunas frutas y verduras como la sandía, el pomelo rosa o los albaricoques.

El aporte más grande de licopeno de nuestra dieta nos lo da el tomate. Lo bueno es que este elemento no se estropea al cocinarse, al contrario. Donde más cantidad de licopeno encontramos es en el tomate frito y platos con tomate cocinado. Actualmente, el potente poder antioxidante del licopeno protagoniza múltiples estudios de prevención contra el cáncer.

Los antocianos son un grupo de pigmentos flavonoides que proporcionan a los alimentos colores rojos, anaranjados y azules. La zanahoria siempre fue el estandarte de este grupo. También la uva, la cereza, la ciruela, la fresa o el kiwi aportan buenas dosis de este elemento. Aportan una extraordinaria protección de los ojos y sus tejidos.

Al igual que las vitaminas, también algunos minerales tienen propiedades antioxidantes. El cinc, el cobre, el manganeso o el selenio trabajan en equipo con las vitaminas para una protección superior. Si os fijáis, muchos protectores solares incluyen selenio y vitamina E en su composición para multiplicar el efecto preventivo del envejecimiento.

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