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Obesidad infantil y daño hepático

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 13 de junio de 2018

Alimerka

 

¿Sabías que los niños de tres años con un perímetro abdominal alto, presentan más probabilidades de padecer daños hepáticos a los ocho años de edad? Al menos, es lo indica un reciente estudio sobre el efecto de la obesidad en edades tempranas y su impacto en la salud hepática de los menores. ¿La mejor forma de evitarlo? Prevenir la obesidad infantil a través de una alimentación saludable y la práctica regular de ejercicio físico. Hoy en La Cocina de Alimerka, te hablamos de obesidad, salud hepática y alimentación en niños. ¿Nos acompañas?

 

Cómo afecta el exceso del peso al hígado

Hasta no hace mucho, los casos de daño hepático en niños eran cuando menos raros, sin embargo, en la actualidad los especialistas cada vez prestan más atención a este órgano debido a las altas tasas de obesidad infantil existentes en nuestro país.  Y es que el exceso de peso en niños, se relaciona con la elevación de ciertos indicadores de daño hepático y la presencia de la denominada esteatosis hepática no alcohólica o “hígado graso”. Un exceso de grasa en el hígado que produce su inflamación y cicatrización, pudiendo derivar en cirrosis o cáncer hepático si no se revierte en sus etapas iniciales. ¿El motivo de su aparición en niños de edad tan corta? Los expertos lo tienen claro: presencia de obesidad, una mala alimentación y el abuso de alimentos procesados e insisten en la necesidad de prevenir la obesidad desde edades tempranas a través de una adecuada alimentación.  

Consejos para combatir la obesidad infantil 

Como te decíamos, la alimentación tiene mucho que ver con la salud hepática en niños. Y es que mantener un peso saludable, hará que su hígado también esté sano. Algunas medidas para conseguirlo empiezan por:

  • Mejorar los hábitos de toda la familia e involucrarlo en la alimentación, la compra y la elaboración de los menús. 
  • Siempre que sea posible, dedica tiempo a comer en familia. Les inculcarás hábitos saludables desde bien pequeños. 
  • Ofrecerle desayunos y meriendas saludables libres de comida rápida o snacks. Y si no se te ocurren ideas, echa un vistazo aquí a nuestras propuestas.
  • Enseñarle que la mejor bebida, es el agua. Aleja los refrescos y otras bebidas de la mesa.
  • Promueve la práctica de ejercicio físico y fomenta hábitos de vida saludables. Salir de paseo, montar en bici o aprovechar el fin de semana para organizar una ruta de montaña con familia y amigos, son maneras de darles a entender la importancia que juega el ejercicio físico en la salud.

Y es que la mejor forma de cuidar la salud tanto de grandes como de pequeños, pasa por mantener un peso saludable, a través de una alimentación saludable y la práctica de ejercicio de manera regular.

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