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Potomania. La obsesión por el agua.

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 18 de febrero de 2015

Potomania. La obsesión por el agua.

¿Consumes una cantidad adecuada de agua? ¿Bebes por necesidad o por placer? ¿Eres de las personas que viven pegadas a una botella de agua?

A pesar de que el agua es necesaria para la vida y la regulación adecuada del organismo, no debemos excedernos en su consumo, ya que puede producir efectos indeseados para nuestro organismo. Es el caso de la Potomania, un trastorno en el que el consumo de líquidos deja de ser un acto saludable a convertirse en una obsesión con posibles consecuencias para la salud.

Cuando beber agua se convierte en una obsesión.

La Potomania es un trastorno que suele tener su origen en la esfera mental, aunque en ocasiones también puede ser consecuencia de determinadas enfermedades como es el caso de la diabetes o la insuficiencia renal. Las personas que lo sufren beben entre 7-10 litros de líquidos, generalmente agua, aunque pueden llegar a ingerir cantidades mayores. Su consumo no está relacionado con la sensación de sed sino por el placer que su ingesta produce y con el objetivo de minimizar la ansiedad que en muchos casos presentan. Es habitual en personas que quieren perder peso o disminuir su ingesta, aumentando la sensación de saciedad a través de un consumo excesivo de líquidos.

Agua, necesaria para el organismo. La obtenemos a través de los alimentos, los líquidos que ingerimos y el organismo es capaz de producir una pequeña cantidad, pero aún así, es necesaria su ingesta diaria para compensar las pérdidas originadas por el propio funcionamiento corporal. Entre sus funciones se encuentran la de mantener el equilibrio interno del organismo, regular la temperatura corporal, ayudar a la eliminación de sustancias tóxicas, generar saciedad y colaborar en el proceso de la digestión. Parece mentira lo que puede hacer por nosotros, ¿verdad?

¿Qué cantidad es necesaria ingerir? Los expertos recomiendan consumir de 8-10 vasos de agua al día, el equivalente a unos 2-3 litros de agua al día, para garantizar este equilibrio, aunque siempre habrá que tener en cuenta las particularidades de cada individuo (actividad física, temperatura del ambiente, determinadas enfermedades, etc).

¿Y si no tengo sed? A pesar de que el organismo cuenta con mecanismos para regular la sensación de sed, las recomendaciones actuales son las de garantizar al menos, una ingesta de 8 vasos al día. Así que no hay excusas, tómalo en forma de infusiones, batidos o con un poquito de zumo de frutas natural para darle sabor.

¿Cuál es el problema beber más agua de la que nuestro organismo necesita?

La ingesta excesiva de agua puede producir desequilibrios en el organismo que pueden dar lugar a efectos indeseados de más moderados a más graves, como calambres, nauseas, descenso de la concentración de sodio, con la consecuente bajada de tensión arterial, fatiga, congestión cardiaca, y en casos graves puede llegar a comprometer la vida.

No debemos dejarnos llevar por la obsesión de beber agua, con garantizar un consumo adecuado, será más que suficiente.

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