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Productos ecológicos que se hacen en Asturias. ¿Qué más se puede pedir?

Por Laura Pire, 22 de noviembre de 2011

Pitu de caleya

Muchas personas quieren aprender a comer y mejorar su alimentación. Cuando llegas a tener esa necesidad, el cuerpo te pide que además, los alimentos que comas sean de calidad excepcional. Esto es principalmente porque cuando se come bien, se come menos, se sale menos, se intenta hacer más comidas en casa porque sientan mucho mejor y se gasta menos dinero. Esto hace que pensemos en la posibilidad de permitirnos incluir alimentos de calidad insuperable aunque cuesten un poco más. Por eso, todos conocemos personas que se interesan muchísimo por su alimentación y que tienen en casa productos de marcas poco comunes y cestas de la compra que llegan por encargo de la huerta de alguien que produce alimentos puros, sin trato químico. Parece que ha llegado el momento de que en el supermercado empiece a haber esta conciencia de no mandarnos a buscar los productos ecológicos al quinto pino. Que no parezca un castigo más al que quiere o necesita por salud comer especialmente bien, el no encontrar lo que necesita en la tienda de al lado. Por fin, aumenta la demanda de la gente que exige alimentos de verdad.

Esta semana me dediqué a ver vídeo a vídeo (Canal Desde el Origen), lo que había logrado Alimerka con su proyecto de rescatar y potenciar el medio rural asturiano para producir alimentos de primerísima calidad, ecológicos y de producción propia, es decir, con un control total de todo el proceso. Y entre otras cosas, descubrí que tenemos en el supermercado, pitu de caleya del que anda “a su bola por el prao” comiendo lo que debe, haciendo ejercicio y llenándose de todas la vitaminas y minerales que un pollo debería tener. Ya no hay que ir a casa del vecino del padre del compañero del taller que tiene una finca y que igual me consigue un pitu carísimo, que luego sabe Dios que comió. Pues se acabaron esas aventuras porque ya lo tenemos en el super. Esta navidad, sabor asturiano de pura cepa. Estoy deseando que me inviten a ver en directo esos pitos de aldea, porque en el vídeo es genial ver a la pandilla al completo corriendo por allí. Apetece achucharlos a todos. Tiene que ser un espectáculo.

Os lo incluyo aquí para que lo veáis: http://www.alimerka.es/web/la-cocina-es-tu-vida/desde-el-origen/el-pitu-de-caleya

Iremos descubriendo poco a poco que la palabra ecológico detrás del nombre de un alimento, más que un reclamo publicitario, atiende a la necesidad que tenemos muchos de saber que podemos escoger y que de vez en cuando, a nuestro organismo le encanta redescubrir los alimentos de verdad. Yo lo llamo proteína feliz. Productos que llegan a nuestra mesa después de haber sido el mismo animal el que en buena parte ha escogido qué grano picar, qué gusano comer y qué paseo dar.

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