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¿Qué está pasando con la obesidad infantil?

Por Laura Pire, 29 de noviembre de 2011

Obesidad infantilEl sobrepeso en los niños está siendo un tema preocupante que merece que le demos un espacio en este blog. En este post, me gustaría que todos pudiéramos reflexionar sobre las ideas que yo misma pueda presentar, junto con las que todos vosotros podáis aportar, ya que este tema encierra una combinación de factores particulares que a todos nos puede interesar conocer para mejorar. Por esto, os animo encarecidamente a que intentemos aportar luz a los entresijos del problema de la obesidad infantil.

¿Dónde empieza el sobrepeso? Desde mi punto de vista y por mi experiencia en la consulta, las claves de este problema están por un lado en que la transición de la alimentación no está acorde con el crecimiento y la actividad.  Esto es, un niño de 12 años, que no hace ejercicio porque le traen y le llevan, le gusta el ocio relajado y no le controlan lo que compra en el kiosko, no puede merendar como un pequeño de 6 ó 7 años, con cereales, bocadillo y yogurt . Parece obvio, pero debe ser complicado darse cuenta de cuando es el momento de modificar la comida más delicada de los niños, la merienda. Al primer signo de aumento de peso, esta es la primera comida a recortar. Un pequeño bocadillo con un zumo, puede ser una alternativa con buenos resultados. Con el cambio, habrá un “mamá tengo hambre”, pero en tres días se pasará. Ese hambre es un problema de costumbre.

Muchas de las visitas a la consulta de nutrición para niños, suelen ser en compañía de madres, abuelas o servicio doméstico, sorprendentemente. La vida “moderna”, los tiempos difíciles en los que hay que ceñirse a horarios infernales, hacen que los niños puedan estar al cargo de personas diferentes, con distintos criterios e intereses. Podemos sacar algo en claro, si los que cuidan, no saben comer, se les va de las manos. La ayuda profesional en estos casos es fundamental. Un plan escrito que todos sigan.

También es importante saber que una adaptación excesiva de la comida de toda la familia a la restricción que impone el niño, deja secuelas futuras en la educación nutricional. Este tema puede dar para mucho, pero solo un matiz interesante. Hay muchos adultos con sobrepeso, que siguen siendo niños tiranos porque solo comen lo que les produce satisfacción, lo que les gusta muchísimo y punto. Redactan una lista interminable de alimentos que no comerán bajo ningún concepto aunque no los hayan probado. Esto es una reminiscencia de un niño “mal comedor” al que sus padres se adaptaban. Mal plan.

La obesidad suele aparecer cuando los niños van creciendo, empiezan a tener más horas de clase, más tiempo sentados, más deberes, etc., y la alimentación sigue siendo parecida a la de un niño pequeño que pasa jugando gran parte del día, en movimiento y en el que sus padres deciden qué es lo que va a comer. Es aquí cuando debemos coger papel y lápiz, y valorar por un lado: actividad, horarios, tiempo entre comidas, actividades extraescolares, estudiar brevemente los puntos débiles como gustos reducidos, ocio sedentario, genio y figura en sus decisiones al respecto de qué va a comer y qué no, y con todo esto diseñar un plan con ayuda, si es necesario, que frene el incremento de peso. Se puede hacer. Es más fácil de lo que parece.

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