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¿Quiero ayudar a mi organismo o lo quiero forzar?

Por Laura Pire, 10 de marzo de 2014

ayudar a mi organismo

Actualmente encontramos envases de productos naturales en todas partes, por eso es importante dedicar un post a esta realidad “dietética” que está al alcance de todos. ¿Qué buscamos al tomar uno de estos complementos? Veamos algunas diferencias de concepto.

- Alimentos beneficiosos. Tenemos, por un lado, alimentos que tomados de determinada forma, crean una píldora nutritiva que le proporcionan al organismo un extra de nutrientes. Por ejemplo, la miel, el polen, el germen de trigo, ácidos grasos omega 3, o en forma de aceite de pescado, melaza de caña, zumos de todo tipo, etc.

- Concentrados de alimentos con elementos beneficiosos. Es el mundo de los concentrados. Si a una planta como la alcachofa le extraemos su elemento beneficioso y lo concentramos en una píldora, es como si estuviéramos comiendo equis kilos de esta verdura, imposibles de consumir de forma natural. Se concentran todo tipo de nutrientes y no todos son inocentes.

Sólo se piensa en magnificar el efecto positivo de un vegetal o un elemento químico interesante, pero se puede convertir en un medicamento tomado a la ligera y por eso debemos evitar posibles complicaciones. El problema que más se ve en la consulta son los efectos negativos de los concentrados de cafeína o té verde como quemadores de grasa. Teóricamente aumentan el metabolismo para lograr un consumo mayor de los depósitos que todos tenemos, pero sus efectos secundarios son muy desagradables: ataques de ansiedad por exceso de excitantes, taquicardias, palpitaciones… No merece la pena.

Algunos concentrados tienen mucho interés. El arándano rojo, por ejemplo, es un desinfectante de las vías urinarias y mantiene a raya las cistitis leves y de repetición. Los antioxidantes del vino, el resveratrol, también se concentra para poder ingerir gran cantidad evitando el alcohol que lo acompaña. Son elementos beneficiosos que no buscan imposibles. Cuando lo que se busca es forzar al organismo, aquí es donde debemos que tener cuidado.

Para referirse a los concentrados, se utiliza mucho la palabra “coadyuvante”, porque están destinados a ser una ayuda para reforzar tal o cual función corporal, pero hay que preguntar primero si es necesario para nosotros o si nos va a revertir en algo positivo. Si no, es mejor tomar los alimentos de forma original sin esperar efectos fascinantes. La salud ya es lo suficientemente fascinante, ¿no?
Antes de tomar un producto de estas características hay que preguntarse: ¿Quiero ayudar a mi organismo o lo quiero forzar?

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