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Razones por las que hacer del ejercicio un hábito

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 4 de enero de 2019

 

¿Ya has hecho la lista de propósitos saludables? ¿Has decidido que este año, sí o sí, te pondrás en forma? Sí es así, no le des más vueltas y ¡empieza cuanto antes! Eso sí, hazlo poco a poco y siguiendo una serie de pautas. De lo contrario, las agujetas y el cansancio pueden hacerte pensar que esto de hacer deporte no es para ti. Así que para que el desanimo o la pereza no boicoteen tus objetivos, en La Cocina de Alimerka te traemos algunas razones para hacer del ejercicio un hábito. Una vez que lo consigas, no podrás vivir sin practicarlo.

Razones por las que practicar deporte

¿Sabías que practicar ejercicio aumenta la sensibilidad a las señales de hambre-saciedad y modifica la respuesta del placer frente a la comida? El resultado: una dieta más sana y la necesidad de ingerir menos alimentos. Y la cosa no se queda ahí porque el ejercicio tiene muchos más beneficios:

  • Mejora laresistencia a la insulina, aumenta su captación por parte de los músculos y reduce la probabilidad de padecer diabetes tipo 2. Incluso, puede ayudar a reducir la necesidad de fármacos.
  • Regula latensión arterial tanto en personas normotensas como en aquellas que padecen hipertensión. De hecho, en estos últimos, la reducción es mucho más acusada gracias a la práctica de ejercicio.
  • Ayuda a mantener el peso corporal y reducir la grasa abdominal.
  • Aumenta el tono muscular y mejora la movilidad.
  • Reduce la sensación de fatiga, la ansiedad y el estrés.
  • Incrementa el bienestar físico y emocional y nos hace más positivos.

Conviértelo en un hábito

Para hacer ejercicio no es necesario asistir al gimnasio o dejarse un dineral en máquinas que acaban siendo un estorbo en nuestra casa. Basta con incorporar el ejercicio a nuestra rutina diaria: dejar de lado el ascensor y subir por las escaleras, ir caminando al trabajo o aparcar un poco más lejos de lo habitual o destinar un rato a pasear durante la hora de la comida, son actos que ofrecen un beneficio cardiovascular y reducen el riesgo de muerte. De hecho, según un reciente estudio, incluso una actividad física baja-moderada ofrece beneficios para la salud general y la cardiovascular. Así es que, ¡ya no hay excusas para no moverse! Eso sí, siempre dentro de nuestras capacidades personales y preferiblemente tras haber visitado a nuestro médico de familia para no correr riesgos innecesarios.

¡Sé constante y no te desanimes!

Como te decíamos, hacerpoco ejercicio es mejor que no hacer nada. Así es que si no cumples tus objetivos pero lo intentas, ¡no pierdas la motivación! ¿Tus objetivos son demasiado altos? ¡No te desanimes! Repásalos y plantéate nuevas metas más asumibles y ¡empieza de nuevo!

 

Y recuerda, tómatelo con calma y planifica. Empezar demasiado fuerte y sin control, es el primer error para que el ejercicio no forme parte de nuestros hábitos diarios. Así es que, empieza de menos a más y programa qué tipo de ejercicio quieres hacer, qué días y durante cuánto tiempo. ¿Solo o acompañado? ¿Al aire libre o bajo techo? o ¿eres de los que tiene metido el ritmo en el cuerpo? Entonces, tal vez lo tuyo sea el baile…

Descubre qué ejercicio es el tuyo y haz de él un hábito.

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