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Sácate las castañas del fuego

Por Laura Pire, 8 de octubre de 2014

Sácate las castañas del fuego

Llega el frío, y por fin aparecen los auténticos kioscos rústicos que aromatizan las calles de la ciudad. La castaña es uno de los regalos más apetecibles que nos ofrece el otoño, pero también lo es su contenido nutricional, ya que al tratarse de un alimento que aporta calor, es perfecto para protegerse de los fríos días de invierno. Calientan desde las manos hasta el espíritu.

Aunque botánicamente se considera un fruto seco, su aporte en nutrientes resulta más parecido al de un cereal. Su poder energético se debe a la riqueza en hidratos de carbono complejos de absorción lenta, un 40% aproximadamente. Con esto conseguimos una distribución lenta y sosegada de su capacidad saciante que nos permite estar a tope durante las tres horas prometidas con un alimento de alto poder energético. Son perfectas para aumentar el rendimiento en deportistas o concentrarse en las horas de estudio. Aunque siempre seguidas de una sesión de ejercicio, para no acumular el exceso de nutrientes en reposo. Solo las personas con diabetes deben tomarlas con cuenta gotas. Algún día de medio fiesta, y poco más.

Una de las ventajas más interesantes que proporciona este alimento es que contiene menos proteínas y grasas que el resto de frutos secos. Gracias a esto, son menos calóricas que la mayoría de ellos, pero no por esto podemos abusar tranquilamente.

A nivel de nutrientes concretos son una buena fuente de hierro, fósforo, potasio, calcio y vitaminas E, B2, B3 y ácido fólico. Su contenido en fibra es considerable por lo que son una ayuda para mejorar el tránsito intestinal, aunque hay que vigilar porque pueden producir gases. También pueden ser un poco indigestas para algunas personas, en este caso se recomienda dejarlas en remojo durante toda la noche para ablandarlas y que eliminen las sustancias más difíciles de digerir. La opción más adecuada para evitar problemas digestivos es cocerlas con leche. Quedan suavísimas.

Aunque las castañas asadas o cocidas son más fáciles de digerir que las crudas, hay personas que les encantan las emociones fuertes y no seré yo quien les quite la idea.

Para pelarlas en crudo, os voy a contar un truco para quitar la piel interior con facilidad. Primero de todo hay que hacerles el típico corte en la cáscara con el cuchillo y luego las ponemos en el microondas o en agua hirviendo no más de 2 minutos, que no lleguen a cocerse. De esta forma, la piel se desprende casi sola.

Para los amagüestos de este año, tenéis nueva información nutricional que hará las delicias de vuestros acompañantes entre culín y culín. Esta fiesta tan nuestra, también es muy de otras comunidades. Se celebra en provincias como Cantabria, Cataluña, Galicia o Aragón.  

Comentarios (1)

 

Por Helena Tahoces, 30 de noviembre de 2014

Un buen magosto, alrededor del tambor y en buena compañía ¡¡Un placer!!

 

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