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Si te apetece hacer un poco de depuración...

Por Laura Pire, 4 de febrero de 2014

para hacer un poco de depuración

El concepto de dieta depurativa es muy amplio y confuso. Hoy me gustaría aclararos para qué sirve exactamente y cuáles son sus claves.

Hay una sensación inequívoca para necesitar o querer hacer una dieta de limpieza que nos alivie, es la de tener una digestión pesada constante con gases, hinchazón, retención de líquido y todo esto acompañado de unos kilos de más, cogidos rápido y por exceso de nutrientes. Para generar una limpieza del exceso de nutrientes, sólo tenemos que hacerle la vida más fácil al sistema digestivo durante unos días y el milagro tendrá lugar por si solo. Es como si durante una semana nos quedáramos en casa descansando mientras nuestro trabajo lo hace un equipo de personas muy expertas. ¡Una delicia!

Ante esto, yo recomiendo no deja de comer sin más, ni empezar con dietas fulminantes a base de frutas a discreción, ayunos con siropes en agua ni nada parecido. He visto más problemas que beneficios en estas formas de limpiar.

Lo primero es eliminar durante unos días (entre 7 – 10) los alimentos o productos que habitualmente tomamos y que notamos que nos saturan o, de repente, sientan fuertes como, por ejemplo, el café, el alcohol, las comidas ricas en proteínas de origen animal, los lácteos y los guisos de legumbre con embutido.

Lo siguiente es adoptar un tipo de alimentación que pase por evitar al aparato digestivo la mayor parte del trabajo. Tomaremos frutas asadas sin azúcar, verduras bien cocinadas e hidratos de carbono de gran energía como la quinoa, el arroz integral, las pastas integrales o de arroz o sémolas muy digestivas como el cus-cus.

Para complementar este descanso, os recomiendo terminar las comidas con una infusión especial que se utiliza justamente como fortalecedora del hígado y la vesícula. Las podemos tomar también en media mañana y merienda, hasta un máximo de cuatro infusiones al día. Podéis comprar los ingredientes en una herboristería y si os falta alguno, no pasa nada. El caso es encontrar la mayoría de ellos.

10 gramos de retama, 10 gramos de caléndula, 10 gramos de raíz de espárrago, 20 gramos de cola de caballo, 20 gramos de regaliz, 10 gramos de raíz de helecho, 20 gramos de aspérula y 10 gramos de diente de león. Se mezclan bien todas las plantas en un tarro y del total, cogemos un puñadito de unos dos gramos para hacernos la infusión. La sensación es de mucho alivio y ligereza. Una gozada.

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