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Wagyu, la carne más exquisita

Por Laura Pire, 12 de diciembre de 2014

wagyu, la carne más exquisita

Seguramente muchos de vosotros ya la habéis probado. Ese delicioso trozo de carne llena de veta blanca, tiernísima y súper sabrosa. La carne de wagyu es la conocida carne de Kobe. La denominación de Kobe es porque este es el nombre del puerto donde se carga y embarca esta carne para distribuirse a los distintos puntos del planeta. Kobe es en Japón, la capital de la comarca donde se cría tradicionalmente el kuroge wagyu, la raza de vaca y buey que os quiero presentar hoy en este post y que pienso ir disparada a catar al Alimerka más cercano a mi consulta. Además, he quedado con unos vegetarianos para pasar el fin de semana, y pienso provocarles con esta exquisitez a ver si se pasan al lado oscuro. Pobres, no lo haré. Es broma. Pero no pienso esconder mi predilección por la carne casi cruda.

Es muy fácil recordar que hayamos leído en algún sitio unas líneas sobre la fascinante vida de este animal. Se crían como autenticas estrellas del rock. Habitación casi individual, música a la carta, gimnasia, psicoterapia y de todo eso que nos gusta a los seres pensantes. Su menú se controlan de forma muy estricta. Riegan sus piensos con sake (vino japonés) y cerveza. Reciben masajes para relajar su tono muscular y propiciando así su carne maravillosamente tierna y sabrosa.

La cerveza solo se añade en verano, según me cuenta un compañero de profesión, que es en esta época cuando su alimentación actúa directamente en la gestión de los depósitos de grasa del organismo. Parece que como a nosotros los humanos…las cañas, para el verano. Y vaya si actúan en los depósitos…

La intención de usar la cerveza, tiene que ver con como se abre el apetito por determinado forraje que sirve para mejorar la calidad de la carne. Con el masaje, se evitan contracturas, estrés y sabores amargos debido a las hormonas y otras sustancias que segrega un mamífero en condiciones de inquietud y disconfort. Esto me hace pensar que los urbanitas debemos saber fatal.

A nivel nutricional, el no va más:

  • La mitad de grasas saturadas que cualquier otra raza de buey. No es que no tenga grasa, pero tienen menos que la otra carne semejante. Sin duda, lo más interesante porque justamente es esta grasa el problema dietético más importante de la carne de buey.
  • Proteínas de buenísima calidad biológica. Se absorben directamente y forman parte de nuestra musculatura.
  • Su textura tipo foie gras, la hace perfecta para la nutrición de personas con malas dentaduras o dificultades digestiva. Su estómago no tiene que trabajar como una hormigonera para asimilar su hierro y proteínas.

Comentarios (1)

 

Por alexandra, 16 de diciembre de 2014

Ahora que conozco sus bondades, no dudaré en probarla. Muchas gracias

 

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