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Muesli casero

Por Reyes, 7 de agosto de 2015

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¡Hola amigos! Hoy os traigo una receta que me ha conquistado, porque tiene un sabor y una textura crujiente simplemente delicioso. Se trata de un muesli casero, sin gluten ni lactosa, por lo que podrán disfrutarlo sin problema todos los miembros de la familia. Como base he elegido unos cereales de maíz tipo corn flakes sin gluten ni lactosa que podéis encontrar en vuestro supermercado Alimerka. A esta base le he añadido frutos secos, frutas deshidratadas y miel para endulzar, y el resultado es tan rico que no querrás volver a comprar muesli preparado nunca más ☺


DIFICULTAD: muy fácil.


TIEMPO: 5 minutos + horneado.


INGREDIENTES para un tarro con unas 10 raciones:


• Cuatro puñados abundantes de cereales de maíz sin gluten
• 1 puñado abundante de avellanas
• 1 puñado abundante de nueces
• 1 puñado abundante de arándanos rojos deshidratados
• 8 dátiles
• 100 g de miel (o un poco más al gusto)
• 1 pizca de sal (opcional)


ELABORACIÓN:

• Comenzamos precalentando el horno a 170ºC.

• Picamos en trozos grandes las avellanas, las nueces, los arándanos y los dátiles, también podemos hacerlo con un robot de cocina, pero sin dejarlo muy triturado, para encontrarnos los trocitos en el muesli.

• En un bol colocamos todo lo que hemos picado y le añadimos los cereales tipo corn flakes, apretujándolos un poco con las manos para que se rompan en trocitos más pequeños.

• Ahora sólo nos queda añadir la miel y comenzar a remover para que se forme una mezcla pegajosa. Podemos añadirle una o dos pizcas de sal (opcional) para realzar el sabor.

• Colocamos una lámina de papel vegetal sobre la bandeja del horno y extendemos muy bien la mezcla, para que forme una capa fina y lo metemos al horno unos 15 minutos, hasta que veamos que ha cambiado de color y está dorado. Es aconsejable removerlo todo a mitad de cocción, con cuidado de no quemarnos ;)
 

Ahora sólo nos queda dejar que se enfríe sobre la bandeja del horno y guardarlo en un tarro de cristal hermético. La cantidad de miel es un poco al gusto, si le ponemos un poco más va a quedar más pegajoso y puede que se pegue durante el horneado, pero una vez frío podemos partirlo con facilidad en trocitos para guardarlos en el tarro.

Las combinaciones de frutos secos y frutas deshidratadas son infinitas, así que puedes ponerles los que más te gusten, incluso añadirle algunas pepitas de chocolate negro por ejemplo. Para disfrutarlo, lo mejor es un poco de leche o yogurt vegetal o bien así sólo tal cual… ¡Está delicioso!
 

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