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Conoce los frutos secos

Por Laura Pire, 8 de mayo de 2012

Los frutos secos nos gustan a todos. Si no es uno, es otro. Hay muchos y buenísimos. Cada uno tiene su interés a nivel nutricional y vamos a conocerlos, pero antes analizamos su composición química para saber qué estamos comiendo realmente.

Un fruto seco contiene menos del 50% de agua en su composición. Eso es muy poco y por eso se le llama seco. Lo normal en la alimentación humana es que los alimentos que tomemos tengan entre un 80-95% de agua las frutas, o más un 55% las carnes, por ejemplo.

Como característica común a todos, podemos decir que los frutos secos no tienen colesterol. El tipo de grasa que poseen se llama insaturada y ayuda a reducir los niveles de colesterol malo. El famoso LDL que sale en nuestros análisis.

Son una gran fuente de vitaminas como el ácido fólico, la vitamina E y buena parte de las del grupo B. Los minerales que aportan son el calcio, el magnesio, el cobre, el zinc, el selenio, el fósforo y el potasio. Proporcionan proteínas y fibra. Esto es ideal para los vegetarianos, que buscan las proteínas en alimentos vegetales.

Un puñadito de 25 gramos todos los días, aporta todos estos elementos tan interesantes.

Engordan si abusamos. Pero si tenemos cuidado con la ración, es decir, escondiendo la bolsa rápidamente después de habernos servido nuestra dosis, podemos decir que no estropearán nuestro plan dietético, en absoluto. Puñadito en la merienda con un café, nos quita el hambre y nos da un cóctel de nutrientes de primera.

  • Avellanas: Mis favoritas. De las más ricas en vitamina E y selenio. Súper antioxidantes naturales a nuestro alcance.
  • Almendras: Las que más nos ayudan a añadir calcio en nuestra dieta. Acordaros amigos, no solo de lácteos…
  • Cacahuetes: La concentración de grasa buena que tienen los cacahuetes, nos ayuda a controlar el colesterol, pero si engordamos gracias a ponernos “morados”, entonces no valen para nada. Ojo con justificar científicamente las pitanzas en el bar cuando nos acompañan el vino de un montón de cacahuetes. Ya estoy oyendo al “típicu”…”ye que ye bueno pa lo mío”…
  • Anacardos: Cuando se dice que estos frutos secos son indigestos, tiene que ver con la cantidad de grasas que contienen. Igual que si comemos un alimento muy graso que nos puede resultar fuerte pero con la diferencia de que en este caso, las grasas son buenas.
  • Castañas: Por su riqueza en calcio, cocidas y mojadas en leche, evitaron la osteoporosis a muchas de nuestras abuelas asturianas.
  • Sésamo: Tiene un aceite riquísimo en vitamina E, antioxidante de primera calidad, y su variedad en negro es el complemento de calcio que utilizan los chinos en sus dulces. ¿Os habéis fijado en las chucherías de las tiendas chinas, unas barritas con semillitas negras? Son buenísimas para los huesos, pero cuidadín que son una bomba energética. Para ir de excursión, ideales.
  • Pipas de girasol y de calabaza: Regulan las hormonas femeninas durante el ciclo menstrual. Una ración de 50 gramos de pipas sin pelar, hacen los 25 gramos permitidos. Una buena cantidad.
  • Nueces: Las más famosas en su lucha contra el colesterol. Muy ricos en ácidos grasos poliinsaturados, los famosos Omegas 3, 6 y 9.
  • Piñones y pistachos: Los reyes de oriente. Muchísima pastelería está hecha con estos frutos. Tienen vitamina A que protege nuestra piel y los ojos.

Comentarios (1)

 

Por Andrea, 17 de mayo de 2012

Un artículo muy interesante. Yo soy una fan total de los frutos secos. Mis favoritos sin duda, las avellanas y los cacahuetes. Tienes un blog estupendo.

 

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