< volver

¿Cuál es mi peso ideal?

Por Laura Pire, 5 de julio de 2013

peso ideal

¡Qué buena pregunta! Pues hoy voy a intentar explicaros lo que yo entiendo por peso ideal, lejos de cualquier teoría y basándome exclusivamente en la práctica y la experiencia con distintos tipos de personas.

Lo primero que tenemos que saber es que llamar peso “ideal” al peso adecuado es una denominación que induce sin duda a error. La palabra ideal denota estar mono o mona, perfecta y en la onda de lo que se lleva, pero el peso adecuado se refiere a unos valores de porcentaje de grasa y músculo muy cercanos al perfecto, que muchas veces no resulta nada “ideal”. Una persona puede estar muy delgada a los ojos de los demás, digamos “fea” para muchos, y sin embargo teniendo una composición corporal perfecta y una salud de hierro, como es el caso de muchos deportistas y personas de constitución menuda.

La mentalidad de las personas mayores al respecto del peso es muy interesante. Una mujer de 67 años, por ejemplo, con 80 kilos de peso y midiendo un metro y cincuenta centímetros, llega a la consulta y dice que quiere bajar unos 5 o 6 kilos como mucho. Si le digo realmente lo que le sobra, le falta poco para desmayarse, porque existe la creencia que con los años hay que pesar más, o que a partir de cierta edad hay que elegir entre cara o cadera, por decirlo finamente. Por desgracia, esta creencia hace que abunde el sobrepeso en estas edades con los problemas que produce de rodillas y en el sistema cardiovascular.

Ante la pregunta: ¿cuánto debería pesar? La respuesta es: donde tú te encuentras cómodo, ese es tu peso confortable pero no es exactamente el adecuado o ideal. Si aplicamos la ecuación de índice de masa corporal (peso en kg/altura en metros al cuadrado), obtenemos un indicador bastante simple, pero con un fallo inmenso a mi parecer. No tiene en cuenta la constitución, la estructura ósea o las dimensiones de tu esqueleto, por lo tanto no es objetivo.

Para hacernos una idea concreta de nuestro peso perfecto, vamos a hacer un mix entre nuestro peso confortable y nuestro balance de grasa que podemos analizar en cualquier farmacia o con las básculas caseras, aunque no sean un delirio de exactitud. Si nos encontramos a gusto en nuestra ropa, pero algo blanditos o faltos de forma física, seguramente nos falta algo de ejercicio físico encaminado a aumentar el tono muscular. Calcula unos dos kilos de expansión de músculo y de regresión de la grasa sin variación del peso. Si por el contrario, hemos ampliado una o dos tallas nuestra ropa en cuestión de pocos años y recordamos con nostalgia como nos quedaban aquellos vaqueros, es que además del ejercicio, hay unos kilos de peso que bajar. Posiblemente entre unos 5 – 8 kilos. Ya sé que esto que os cuento es bastante obvio y no os desvelo el santo grial del peso óptimo, pero si os sirve para sacar vuestras propias conclusiones, misión cumplida.
 

Comentarios (0)

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados (*)