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Cuidado con las dietas milagro: claves para identificarlas

Por Laura Pire, 27 de septiembre de 2013

Cuidado con las dietas milagro: claves para identificarlas

Cada vez que volvemos de vacaciones empezamos a escuchar a nuestro alrededor propuestas de dietas novedosas y “superefectivas” con las que podemos recuperar nuestro peso cómodo sin esfuerzo ni sacrificio y en un tiempo record. Son las llamadas dietas milagro, dietas sin ningún fundamento científico que las avale y que pueden originar problemas de salud a corto plazo, por no hablar del “efecto rebote” que traen consigo nada más abandonarlas.
 

  • Las dietas milagro suelen tener una media de entre 600 y 800Kcal, rara vez alcanzan las 1000Kcal. Son llamadas hipocalóricas y por su falta de hidratos de carbono son claramente deficientes en energía. Una mujer adulta necesita unas 1500-2000Kcal en función de la actividad física que realice, mientras que los hombres necesitan entre 2000 y 2500Kcal. Si seguimos una dieta mal equilibrada y baja en calorías, podemos sufrir cansancio, fatiga e incluso mareos.
     
  • Una dieta de menos de 1500Kcal difícilmente aporta todos los nutrientes necesarios y nos expone a enfermedades derivadas de la carencia de vitaminas y minerales que son más complicadas de curar de lo que pensamos: anemias por falta de hierro, falta de calcio y vitamina D, vitaminas del grupo B, que causan problemas óseos, llagas en la boca, depresión o problemas de encías y de dientes.
     
  • Normalmente, las dietas milagro dan prioridad a un alimento o un grupo de alimentos y nos olvidamos del resto: dieta de la piña, de la alcachofa, de la sandía…, obviamente esto hace que nuestra alimentación esté carente de muchos nutrientes fundamentales, la dieta será muy monótona y nos aburrirá pronto. En poco tiempo aparecen la ansiedad y el hambre que hará que cuando reintroduzcamos estos alimentos de nuevo en la dieta habitual, abusemos en cantidad y se coman más rápido. El rebote de peso está servido.
     
  • También muchas de estas dietas son hiperproteicas. Aportan muchas más proteínas de las que nuestro cuerpo necesita y por tanto obliga a nuestro organismo a eliminar este exceso con el trabajo extra de los riñones.
     
  • En muchas dietas milagro se recomiendan fases concretas de ataque o de choque a base de uno o dos alimentos, advirtiendo que no deben ser seguidas durante más de unos días. Esto tiene que hacernos sospechar. Damos casi por seguro que no son sanas, porque una dieta equilibrada variando los alimentos, puede ser llevada a cabo durante toda la vida sin causar ningún daño al organismo.
     
  • Por último, debemos tener en cuenta que con estas dietas se suele perder peso de forma rápida y el organismo lo interpreta como una situación anormal. En cuanto se deja el plan, el cuerpo intenta recuperar su peso inicial rápidamente porque toda esa pérdida está basada en agua y proteína y no en grasa, que es a lo que realmente llamamos adelgazar.

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