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Evita los resfriados veraniegos

Por Laura Pire, 27 de agosto de 2013

evita los resfriados veraniegos

¿Quién no se ha pillado un catarro de miedo en pleno verano que tardó semanas en curarse? Seguro que muchos de nosotros. La cuestión es que en verano también nos resfriamos y resulta más incomodo que en cualquier época del año. Entre los chapuzones, la ropita ligera y los cambios de temperatura, estamos listos para que nos acompañe todas las vacaciones. Hoy vamos a ver qué puede hacer la alimentación por nosotros en este aspecto, qué elementos nutricionales son capaces a ayudarnos a prevenir, que es lo realmente importante.

Cuando tenemos catarro y queremos curarnos lo antes posible es necesario: descansar, mantener una temperatura constante en casa para no coger frío, hidratarnos bien y acudir al médico en caso de que parezca que el asunto se complica con fiebre o síntomas respiratorios más alarmantes.

¿Cómo favorecer nuestro sistema inmunológico? Como ya sabéis, debemos seguir una alimentación rica en vitamina C, E y carotenos, sustancias antioxidantes con un poder protector antiradicales libres que son los que atacan a las mucosas. No pueden faltar en nuestro menú las frutas y verduras frescas que contienen estos nutrientes: zanahorias, tomates, calabaza, pimientos rojos, kiwi, fresas, cerezas, arándanos…

¿Qué alimentos tienen poder bactericida y antiviral? Son el ajo y la cebolla que contienen alicina, un compuesto azufrado capaz de acabar con los microorganismos que atacan al organismo cuando nos enfriamos y originan la enfermedad. Además, tienen un potente poder antioxidante.

Fortaleciendo aún más las líneas de defensa gracias a la vitamina B9 o ácido fólico. Este elemento es esencial para mantener la lucha contra los invasores. Se encuentra en los cereales integrales, las legumbres y sobre todo en los vegetales de hoja verde como la espinaca, las coles o el brécol.

No podemos olvidar la hidratación. Hay que conseguir que nuestra garganta y mucosas no se sequen, ya que esta sequedad junto con los cambios de temperatura provocados por los aires acondicionados, crean unas condiciones perfectas para la proliferación de los microbios que originan los resfriados.

Y mucho cuidado con el aire acondicionado. Cuando estemos en sitios en los que el aire acondicionado está muy fuerte, es recomendable taparse nariz y boca con un pañuelo para no respirar directamente el aire frío, no situarnos justo bajo el chorro de aire y procurar mantener la temperatura de casa y el coche a unos 22-25º C.

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