< volver

Fruta, ¿con piel o sin ella?

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 4 de septiembre de 2019

Alimerka

 

Comer fruta es un hábito de lo más saludable, y cada uno de nosotros tenemos una forma diferente de comerla: entera o troceada, con cuchara o tenedor, con cuchillo, en gajos o en zumo… Todo es cuestión de gustos, hasta comerla con piel o sin ella. Sea cual sea tu elección, en La Cocina de Alimerka te hablamos de lo que supone quitar la piel de las frutas o comerlas con ella. 

 

 Ventajas de consumir la fruta con piel

La piel de las frutas es su sistema de protección frente agentes externos, que le protege de patógenos y evita su oxidación. Además es la parte encargada de recibir los rayos del sol, por lo que concentra gran cantidad de pigmentos antioxidantes, vitaminas y minerales, además de ser la parte que más fibra contiene. Por todo ello, consumirla con piel es la mejor forma de aprovechar al máximo todos sus beneficios, sin embargo, hacerlo no está exento de riegos. 

Desventajas de comer la fruta con piel

Según AECOSAN, la cantidad de residuos presentes en la piel de las frutas no es peligrosa, pero aconseja reducir al máximo su consumo. Hay que tener en cuenta que pelar la fruta elimina la presencia de ciertos patógenos que pueden haber llegado a ellas a través del medio ambiente, por lo que tirar de cuchillo también tiene sus ventajas. Sin embargo, estos inconvenientes pueden resolverse sin necesidad de deshacerse de la piel: tan sencillo como lavar las frutas concienzudamente. 

Cómo lavar las frutas de manera correcta

¿Tienes la costumbre de pelar la fruta sin lavarla? ¡Gran error! Porque puedes arrastrar microorganismos de la piel al resto de la fruta. Así es que si algo es fundamental a la hora de comer fruta es lavarla como es debido. ¿Sabes cómo hacerlo? Ahí van algunas recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria:

  • Peles la fruta o no, lávala siempre antes. 
  • Emplea un cepillo específico para las frutas de piel más dura.
  • Olvídate del paño de cocina y sécalas con papel de un solo uso.
  • Si las vas a comer con piel, sumérgelas durante cinco minutos en agua potable con una cucharada de desinfectante alimentario. Después, aclárala bien con abundante agua.

Siguiendo estos pasos eliminarás restos de sustancias químicas y microorganismos haciendo de la fruta con piel un alimento seguro y saludable. Eso sí, la decisión final es tuya ¿con piel o sin ella?

Comentarios (0)

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados (*)