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Hablemos sobre comer entre horas

Por Laura Pire, 2 de enero de 2014

picar o comer entre horas

Como la mejor forma de enseñar a comer es hablar largo y tendido sobre la forma de alimentarse que tenemos cada uno con sus costumbres, es inevitable encontrar los errores en las conversaciones más inocentes. Alguien dice que come todo a la plancha, ensaladas todas las cenas, mucha fruta, todo desnatado y pocos dulces, pues es normal preguntarse, ¿qué estoy haciendo mal, que no logro bajar un par de kilos o mejorar la musculatura definiendo un poco?

Si profundizamos un poco en la vida del que tenemos enfrente podemos descubrir que todos tenemos costumbres que creemos estupendas y sin consecuencias, cuando es todo lo contrario. Por ejemplo, hay personas que se sienten culpables por dormir después de comer creyendo que es la razón de que engorden. Por otro lado, hay personas cuando deberían estar descansando, se van al gimnasio a darse una buena paliza. Su conciencia les dice que están haciendo algo estupendo. Cuando sabemos que un organismo que no descansa, no fija bien el tono muscular o que dormir una pequeña siesta es estupendo para todo el sistema, se nos quitan las culpas y podremos buscar la causa de nuestra falta de eficacia con la dieta y el ejercicio en otro sitio.

El motivo de toda esta reflexión es que muchas personas piensan que proponerles una toma cada tres horas para hacer media mañana y merienda, es comer entre horas. Dicen: -Ah, no. Yo no soy de comer entre horas-.

La media mañana y la merienda están suficientemente separadas de la comida y la cena como para que sean momentos adecuados para comer. Es muy importante que no se nos pasen, ya que hacen que lleguemos con más elegancia a la siguiente comida. Sobre todo lo entenderán las personas que cocinan para los demás.

Cuando llegas a casa cansado de trabajar y con un hambre voraz de no haber comido desde el desayuno o la comida, es normal que a la hora de meterte en la cocina te apetezca darle un pellizco al pan, al jamón o lo que pilles. No tiene nada de raro. Esto se soluciona en buena medida habiendo tomado un tentempié tres horas antes de este momento. Es necesario, sano y no engorda, si escoges adecuadamente: un vaso de zumo, fruta con un café, una infusión o un triángulo de sándwich con jamón. Hay un montón de posibilidades saludables que tienes que probar, sin culpa.

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