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La caballa o xarda, pescado de temporada saludable

Por Laura Pire, 2 de abril de 2013

Este pescado de mar, tan sabroso y manejable para los menos aventajados en la cocina es realmente uno de los pescados azules más sencillos de cocinar, baratos y fácil de encontrar.

Yo, como tengo raíces familiares en Cudillero, tengo la suerte de que cada vez que me acerco por allí, algún vecino me regala xardas recién pescadas y con la receta medio preparada. La última vez me las presentaron cortadas en pequeñas rodajas y adobadas en aceite y ajo. Sólo con freírlas en ese mismo aceite, se consigue un sabor espectacular. Este año, no dejéis de probarlas. Entre sus propiedades, os señalo las más interesantes. Todo sabe más rico si conocemos su valor.

Omega 3, el súper nutriente para el corazón: su carne es muy abundante en grasas de las buenas, sobre todo está compuesta de ácidos grasos omega 3:

De cada 10 gramos de grasa, 1,4g son ácidos grasos omega 3. Contribuyen a disminuir los niveles de colesterol, reducen triglicéridos en sangre y hacen la sangre más fluida, perfecto para evitar la formación de coágulos o trombos.

Proteínas buenísimas: la carne de la caballa supone una fuente genial de proteínas de alto valor biológico y vitamina B12; bastante más que los huevos y muchas de las carnes más famosas por su aporte de esta vitamina.

Fuente de vitaminas y minerales: es una excelente fuente de vitamina A, D y E, que la caballa alberga en su hígado y músculos. También contiene potasio, fósforo, magnesio, yodo, además de una dosis interesante de hierro.

Atención, los que necesitan controlar la sal o el ácido úrico en la dieta: si comparamos con otros pescados, la caballa presenta un contenido en sodio elevado (130mg por cada 100 gramos). Además ésta dosis aumenta hasta los 420mg si se trata de caballa en conserva, así que es importante limitar su consumo en caso de hipertensión arterial.

El mayor inconveniente que tiene la caballa es su contenido en purinas, que son el elemento químico que el organismo transforma en ácido úrico. En una dieta de tratamiento para la gota, mejor no incluimos la caballa.

Recomendaciones especiales: como tiene tanto interés nutricional, y además podemos disponer de ella fileteada y sin espinas, resulta muy cómodo para utilizar en los menús de los más pequeños y de las personas mayores con dificultades de masticación.

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