< volver

Lista de la compra para cuidarte: consejos prácticos

Por Laura Pire, 3 de septiembre de 2013

Lista de la compra para cuidarte: consejos prácticos

Seguir una dieta saludable y equilibrada es fácil si sabemos organizarnos. El momento de la compra es fundamental y hay una serie de alimentos que no deben faltar para plantear un esquema de menús que funcionen. Nutrición y salud, sin hambre y con todos lo nutrientes.

  • La lista de la compra debemos hacerla sin hambre y sin prisas. Y una vez preparada, tenemos que ceñirnos al plan para evitar llenar el carrito de cosas que nos apetecen en ese momento pero que no encajan en el menú. Tiene que ser una compra de comida exclusivamente. Nada de productos especiales por si viene gente a casa. Son la perdición. Conozco a muchos asaltantes nocturnos de despensas que se mantienen surtidas por si vienen visitas. De verdad, no os recomiendo en absoluto hacer acopio de viandas en plan refugio nuclear. Siempre se acaba picando.

  • Haz la compra semanalmente. Podemos disponer de alimentos frescos como verduras, hortalizas y frutas que aguantan sin problema durante una semana sin perder propiedades, fijándonos bien en escoger puntos de maduración que nos permitan su durabilidad. Además resulta más fácil de planificar comprando las cantidades justas que vamos a consumir para no tener que bajar a la tienda constantemente o “tirar” de lo primero que encontremos por las prisas.
     
  • Que nunca te falten las verduras variadas en cualquier formato. Nunca te equivocas. Botes de cristal, verduras congeladas para cocer o para asar, conservas y preparados para ensalada, etc. Busca complementos que sean versátiles, que te ayuden a mantener una estructura de plato saludable y que puedas usar en otras preparaciones, como el jamón, los frutos secos, el queso fresco, conservas de pescado como sardinas, mejillones, etc.
     
  • Recuerda la estructura de plato saludable. Energía, proteínas y verduras, a partes iguales. Que no te falte ninguna y obtendrás un plato equilibrado.
     
  • Escoge proteínas frescas, ligeras: carnes blancas como pollo, pavo o conejo. Huevos, para tomar entre 2 y 5 a la semana, y pescado, que puede ser congelado ya que conserva las mismas propiedades nutricionales y es muy cómodo de manejar y preparar.
     
  • Busca energía de primera calidad. Los hidratos es importante que provengan de cereales integrales. Tanto en los panes como la pasta o el arroz. Las legumbres, prepáralas siempre estofadas y si te apetece añadir algo de embutido, cuécelo aparte y elimina su grasa. Es importante reducir las grasas saturadas que podemos controlar.
     
  • Y sobre los lácteos, recuerda que son productos de origen animal, con grasas saturadas y colesterol. Esto hace que tengamos la obligación de establecer un control. Escógelos mejor desnatados para los adultos y semi-desnatados para los niños. El queso, tierno o fresco para uso cotidiano, es mucho mejor. Así evitamos una ingesta excesiva de grasas.

Comentarios (0)

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados (*)