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Lo que debemos saber sobre las leches fermentadas

Por Laura Pire, 26 de abril de 2013

Para aprender a leer las etiquetas, es importante conocer y entender los productos que adquirimos. Hoy les toca el turno a los yogures modernos, es decir, las leches fermentadas como complemento a los yogures tradicionales.

Algunos lácteos especiales para proteger las defensas, son leches fermentadas. Normalmente llamamos yogur a este tipo de preparados, pero no es lo mismo. La diferencia está en el tipo de microorganismo utilizado para fermentar la leche.

  • Para fabricar yogur se utilizan Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Estas bacterias se añaden a la leche y se somete la mezcla a unos 45ºC durante 8 - 10 horas. Éste es el yogur tradicional que hemos hecho todos en casa alguna vez y que esta tan rico.

  • Otras bacterias utilizadas para fermentar la leche son las bifidobacterium o l. casei. Las leches fermentadas con estas bacterias proporcionan las mismas ventajas sobre nuestra flora intestinal que el yogur de toda la vida, pero añaden algunas propiedades especiales. Algunos estudios han demostrado que tienen un efecto preventivo en la aparición de diarreas en bebés y niños, sobre todo cuando se producen por consumir antibióticos.

  • Un preparado muy especial: la leche fermentada con kéfir. Es otro tipo de preparado más liquido que puede hacerse con leche e incluso con agua, como una bebida dulce muy agradable. Contiene levaduras y bacilos que al igual que los yogures, regeneran nuestra flora intestinal. Muchas personas aseguran que tomando kéfir todas las mañanas, evitan los catarros, invierno tras invierno.

  • Como consejo para conseguir el mayor beneficio, es mejor consumir los yogures que se conservan refrigerados que los que permanecen meses fuera de la nevera, porque los que necesitan frío contienen las bacterias vivas que nos permiten beneficiarnos de las propiedades regeneradoras en nuestra flora intestinal. También nos ayudan a reponer las bacterias intestinales que perdemos con el paso del tiempo e impiden que las bacterias nocivas tengan espacio en nuestro organismo.

  • Tomar las leches fermentadas tienen en común su gran aporte de calcio de calidad. Éste se absorbe muy bien debido a la presencia de vitamina D.

  • Las personas que deben vigilar la presencia de lactosa en su alimentación y que notan que les sientan bien los yogures, pueden utilizar también las leches fermentadas sin problema. Durante el proceso de fermentación, la mayor parte de la lactosa se transforma en acido láctico y por eso resulta mucho más digerible y se tolera mejor.

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