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Los 5 puntos fuertes del boniato

Por Laura Pire, 12 de enero de 2015

Los 5 puntos fuertes del boniato

- Ingrediente para generar calor. El boniato es un tubérculo dulzón y muy espesante en guisos y pucheros, que podemos disfrutar durante la temporada de otoño y principios de invierno. Lo conocemos también como batata. Según la botánica, son la misma cosa. Su presencia en un cocido, completa nutricionalmente la receta con energía y calor corporal perfecto para el frío.

- Alto en energía y muy bajo en grasa. El boniato es una hortaliza muy rica en hidratos de carbono complejos y azúcares simples, que aportan el dulzón. Aporta unas 120 Kcal. por cada 100g de alimento, aproximadamente un 2% de su composición son proteínas y menos de 0,2g de grasas.

- Mejor calidad nutricional que la patata. Aunque se trata de un tubérculo muy similar a la patata, el boniato es muy superior en contenido nutricional. Su diferencia en el aporte de azúcares y también en el contenido de pro-vitamina A. Las variedades de color naranja intenso, un solo boniato aporta el 80% de la cantidad diaria recomendada de vitamina A para un adulto. La vitamina A es pura medicina para el mantenimiento de la retina, la piel, el cabello, las mucosas, el crecimiento de los huesos y los dientes. El boniato también aporta una mayor proporción de vitaminas C, E y ácido fólico. Sus minerales estrella son potasio, el magnesio y el fósforo. Otra bomba anti-calambres. Antes que lanzarnos a comer un plátano, igual tenemos que reforzar nuestras cremas de verduras con esta hortaliza tan resultona.

- Depurativo e ingrediente básico de la dieta anticáncer. Si hablamos de los efectos que el boniato ejerce sobre el organismo debemos mencionar que ayuda a depurar el hígado gracias a su contenido en metionina, un aminoácido esencial azufrado que favorece la desintoxicación del hígado. Otro efecto beneficioso es su cualidad preventiva frente al cáncer por su gran aporte en pigmentos carotenoides que en diversos estudios clínicos han demostrado que contribuyen a inhibir el desarrollo de tumores malignos, principalmente de piel y pulmón.

- Y en la cocina, ¿qué? En la cocina se utiliza tanto en platos dulces como salados, eso sí, hay que cocinarlo bien porque si no puede ser indigesto. También es necesario conservarlo en un lugar oscuro y fresco pero fuera de la nevera porque tiene tendencia a germinar o fermentar. Pueden cocinarse al vapor, hervidos, asados o fritos acompañando platos de verduras, cremas o purés. Pero donde dan mucho juego es en repostería, donde son una dulce maravilla gastronómica que se utiliza para elaborar diversos postres tradicionales asturianos, pero también delicias como el “dulce de boniato de Murcia”, las “truchas” de canarias, los “panellets” de Cataluña o los “pastissets de boniato” de valencia.

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