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¡Madres y padres! Dejad que vuestros hijos adolescentes aprendan a cocinar…

Por Laura Pire, 7 de diciembre de 2011

Adolescentes cocina¡Hola amigos! Hoy me gustaría hablaros de un tema muy curioso que me parece que tiene mucho de educación para el futuro. Hay chavales muy jóvenes, que se hacen su comida. Lo veo en la consulta y es una gozada. El caso más especial fue el de un niño de 9 años, aspirante a ciclista profesional, al que durante la consulta, en la parte en la que explico la dieta, me tenía que dirigir a él porque su madre me decía: -Lo va a cocinar él mismo, así que es mejor que los detalles le queden claros a él-

A partir de ahí, y viendo lo jovencito que era este niño para empezar a meterse entre fogones, investigué un poco más. Le pregunté a su madre por la seguridad en la cocina, como podría estar tranquila con su pequeñajo tocando cosas tan calientes o tan cerca de cuchillos y artefactos punzantes. Su respuesta fue: -Pero si se lanza por una cuesta a 60 kilómetros por hora con la bici, ¿eso no es también arriesgado? Con esto de cocinar su comida, por lo menos se hará un hombre independiente-. Más razón que un santo…

Poco a poco, a los adolescentes que se ponen a dieta conmigo, ya sea para adelgazar, para engordar, muscular, reforzar o simplemente aprender, les animo a que una parte de su comida la hagan ellos y los hay que disfrutan muchísimo. Sobre todo, animo a sus madres y padres, que pierdan el miedo a los convencionalismos. No están explotando a sus hijos ni son malos padres por insistir a los chavales que las patatas fritas se las hagan ellos mismos, por ejemplo. Estimular a la independencia es buenísimo. Pero, por supuesto, con vigilancia.

Creo que debemos cambiar ya ese orgullo machistón de “no sé cocinar ni un huevo frito, jo, jo, jo” que ya está muy pasado, con esta otra frase: -Hijo/hija, este fin de semana, la paella para la familia, la hacemos juntos.

Llegan los 18 años y los chavales se van a estudiar fuera o a compartir un piso por trabajo en algún lugar del mundo. Tienen que saber hacer cosas muy básicas con seguridad para poder rendir y disfrutar de la experiencia.

“Prácticas para los que se animen a empezar”:

- Cocer pasta y arroz

- Estofar legumbres: unas lentejitas, facilísimas.

- Freír sin destrozar: patatas, huevo, croquetas, pescados pequeños, etc.

- Plancha sin resecar: filete de ternera, pollo, filetes de pescado, verduras…

Un porcentaje bien alto de los pacientes en consulta, son personas jóvenes de entre 20 y 35, que viven solas por la circunstancia que sea, que han engordado mucho o simplemente están agotados por lo mal que comen. No saben que comprar, no saben cocinar su comida, no saben estructurar. Esta es una labor preciosa para mí, enseñarles a todo esto, pero la verdad es que para ahorrar energía y disgustos por culpa de aprender tarde a manejar su propia nutrición, deberíamos plantearlo como asignatura obligatoria. El momento ideal para empezar son los 15 años. A por ello.

Comentarios (1)

 

Por Rita, 9 de diciembre de 2011

Me parece interesantisimo lo que cuentas y la necesidad de saber cocinar desde muy jovenes,porque eso te ayuda a ser consciente de tu salud,sería una buena idea el dar alguna clase de cocina de forma divertida en los colegios,algunos jovenes salen de casa sin saber freir un huevo.

 

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