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No solo de calcio viven los huesos

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 12 de julio de 2019

Alimerka

 

Nuestros huesos son nuestro sustento estructural y sin ellos, no podríamos vivir en posición erguida. Nos permiten movernos y desplazarnos, y protegen algunos de nuestros órganos vitales como los pulmones o el corazón. Seguro que con esta información te hemos convencido de lo importantes que son pero, ¿sabías que para alimentarlos como se merecen, no basta con ingerir una cantidad concreta de calcio? Los alimentos tienen la capacidad de fijar este mineral y también de eliminarlo, por lo que te interesará conocer los nutrientes que te ayudan a fijarlo. Antes, recuerda que no solo puedes encontrarlo en alimentos de origen animal (leche, lácteos y derivados), también las legumbres, frutos secos, semillas o las algas son fuente de este mineral, y son de origen vegetal.

 

Recomendaciones

-Vitamina D para aumentar su absorción. La mal llamada vitamina D (en realidad es una hormona) actúa de forma muy eficaz para fijar este mineral en los alimentos. La encontrarás en: pescados azules, leche, mantequilla o huevo.

-Vitamina K para unos huesos saludables. Desconocida para muchos, está presente en alimentos de origen vegetal de color verde oscuro (lechuga, judías verdes, espinacas, brécol), esenciales en lo que a huesos se refiere. Esta vitamina interviene en el desarrollo de los huesos y su ingesta parece proteger de las fracturas de cadera, entre otras.

-Lactosa, no todo son desventajas. Conocida por hacer la vida imposible a algunos intolerantes de este azúcar, no todo son inconvenientes con ella. Y es que este carbohidrato propio de la leche, -y en menor medida, de los derivados lácteos-, ayuda a aumentar la absorción de calcio de la leche y los lácteos que la contienen. Por este motivo, no se aconseja que las personas intolerantes a la leche opten por alternativas libres de lactosa sin contar antes con un diagnóstico médico.

-Relación entre vitaminas liposolubles, grasa y hueso. Como te indicábamos unas líneas más arriba, algunas vitaminas como la D o K ejercen un papel esencial en la salud ósea. Estas, -por su carácter liposoluble (solubles en grasa)-, necesitan un medio graso para su absorción, por ello las dietas bajas en grasa pueden poner en riesgo esta tarea y afectar a la salud del hueso. Si vamos a tomar grasas, que sean las de mejor calidad, como las provenientes del aceite de oliva, los frutos secos, el aguacate o las semillas.

¿Quieres descubrir más consejos para cuidar de tus huesos como es debido?  Te proponemos algunas entradas para saber más:

Calcio, no solo en los lácteos

Por qué nos sobra sol y nos falta vitamina D

Y para ponerlo en práctica, prueba nuestro menú:

Menú rico en calcio y vitamina K

 

Recomendaciones

-Vitamina D para aumentar su absorción. La mal llamada vitamina D (en realidad es una hormona) actúa de forma muy eficaz para fijar este mineral en los alimentos. La encontrarás en: pescados azules, leche, mantequilla o huevo.

-Vitamina K para unos huesos saludables. Desconocida para muchos, está presente en alimentos de origen vegetal de color verde oscuro (lechuga, judías verdes, espinacas, brécol), esenciales en lo que a huesos se refiere. Esta vitamina interviene en el desarrollo de los huesos y su ingesta parece proteger de las fracturas de cadera, entre otras.

-Lactosa, no todo son desventajas. Conocida por hacer la vida imposible a algunos intolerantes de este azúcar, no todo son inconvenientes con ella. Y es que este carbohidrato propio de la leche, -y en menor medida, de los derivados lácteos-, ayuda a aumentar la absorción de calcio de la leche y los lácteos que la contienen. Por este motivo, no se aconseja que las personas intolerantes a la leche opten por alternativas libres de lactosa sin contar antes con un diagnóstico médico.

-Relación entre vitaminas liposolubles, grasa y hueso. Como te indicábamos unas líneas más arriba, algunas vitaminas como la D o K ejercen un papel esencial en la salud ósea. Estas, -por su carácter liposoluble (solubles en grasa)-, necesitan un medio graso para su absorción, por ello las dietas bajas en grasa pueden poner en riesgo esta tarea y afectar a la salud del hueso. Si vamos a tomar grasas, que sean las de mejor calidad, como las provenientes del aceite de oliva, los frutos secos, el aguacate o las semillas.

¿Quieres descubrir más consejos para cuidar de tus huesos como es debido?  Te proponemos algunas entradas para saber más:

Y para ponerlo en práctica, prueba nuestro menú:

 

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