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No te olvides de las algas

Por Laura Pire, 10 de octubre de 2014

algas

Ya sé que para el que no las conozca, es una cosa rara. Pero como mi misión es intentar ampliar el abanico de alimentos lo más posible para crear una alimentación completísima, pues os doy la brasa un poco con este tema. Si engancho a uno o dos, pues genial.

Las algas han formado parte de la alimentación humana desde tiempos remotos. Consideradas como los vegetales marinos, son una buena fuente de riqueza nutricional y poseen además un gran potencial gastronómico.

A lo largo de la historia han sido muy apreciadas por sus múltiples beneficios sobre la salud, especialmente en oriente. De hecho, un estudio realizado en Japón donde las algas constituyen un 20% de la dieta diaria, ha concluido que en las áreas donde las algas se consumen en abundancia, sus habitantes son más longevos y permanecen sanos durante largas temporadas de tiempo sin catarros ni debilidades defensivas. El estudio también refleja que en estas zonas son poco frecuentes los casos de ictus o hipertensión.

Las algas contienen entre un 15-20% más de minerales que las verduras terrestres. Aportan grandes cantidades de calcio, hierro, yodo, magnesio, potasio y yodo (en el caso de las algas de agua salada). Son ricas en vitaminas A, D, E, K, C y algunas vitaminas del grupo B. Son una gran fuente de proteínas, pero bajas en grasas y azúcares porque gran parte de sus hidratos de carbono de las algas no se absorben porque son fibras.

Las algas se utilizan mucho en las dietas de control de peso porque por sus características nutricionales contribuyen a acelerar el metabolismo y potencian la eliminación de las grasas. De todas formas, antes de consumirlas es recomendable consultarlo con el médico ya que por su alto contenido en yodo están contraindicadas en algunos tipos de enfermedades como el hipertiroidismo.

Otro de los beneficios de las algas es que por sus cualidades químicas, destaca la capacidad de favorecer el rechazo de sustancias contaminantes y toxicas. Perfecto para evita la ingesta de metales pesados. En cosmética las algas se utilizan por su riqueza en oligoelementos y aminoácidos, que ayudan a luchar contra el envejecimiento celular, y aportan elasticidad y suavidad al tejido cutáneo.

La gastronomía aprovecha las virtudes de las algas para elaborar sofisticadas recetas, potenciando el sabor y enriqueciendo los platos. Además, por su textura gelatinosa, la industria alimentaria las utiliza como espesantes en multitud de elaboraciones. A nivel doméstico, los usos más comunes son: en ensalada, sopas y guisos de legumbres.

Como curiosidad os diré que el color de las algas se debe a la clorofila, que les ayuda a producir su propio alimento mediante la fotosíntesis. Según la cantidad de luz que reciban tienen una u otra coloración. Las algas más cercanas a la superficie suelen tener tonos más rojizos y a medida que aumenta la profundidad pasan de tonos marrones a verdes hasta las más profundas que son azules.

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