< volver

Plan de comidas para los mayores de la casa

Por Laura Pire, 1 de marzo de 2013

Hoy vamos a ver cuales son los puntos críticos de la alimentación de los familiares mayores que viven con nosotros.

Control de peso y raciones: No podemos ser muy estrictos en cuanto a su dieta. Por ejemplo, si tiene sobrepeso desde hace años, debemos pautar una alimentación que frene la subida y le haga perder algún kilo. Nunca le haremos perder peso de forma drástica, porque podríamos ocasionar algún problema que empeore su calidad de vida o le haga enfermar. ¡Ojo con hacer dieta sin sentido!

Reparto de comidas en el día: O se toman al menos tres comidas completas o se reparten los alimentos en pequeñas tomas a lo largo de todo el día. Escojamos la opción que escojamos, es importante establecer un horario fijo de comidas con una rutina muy pautada. Es bueno para todo: el sueño, el humor, la energía…

Muy importante: la hidratación. Recordarle que beba agua varias veces al día, aunque no sienta sed. Es habitual que la sensación de sed disminuya. Hay que insistir en la importancia de beber agua para evitar la deshidratación y también para ayudar a masticar, ya que la secreción de las glándulas salivares disminuye con los años. El agua hidrata la fibra de los alimentos para que el tránsito intestinal sea correcto. A mi me gusta añadir todos los días un sobrecito de Plantago Ovata en los desayunos. Una fibra estupenda que no genera costumbre.

Atención a la dentadura. Es importante adaptar los platos al estado de la dentadura de la persona. Las cremas, purés, caldos y sopas suelen ser una buena opción para los casos en los que por pereza o por cansancio al masticar, se dejan los alimentos en el plato. Si se dan muchas vueltas a cada bocado, es mejor plantearse cuanto antes las texturas más agradables y fáciles de masticar para no provocar una malnutrición.

Esta es una sencilla estructura de menú para que no falte de nada.

Desayuno: leche semi-desnatada con café, pan, cereales o bollería (no grasa) con mermelada, frutas asadas o desecadas. Sobrecito de Plantago Ovata.

Media mañana: fruta o infusión con alguna galleta integral muy rica en fibra.

Comida: pasta, arroz o legumbre. Fundamental variar cada día. Carne poco grasa o pescado blanco o azul con guarnición de verduras.

Merienda: Yogur con galletas o tostadas.

Cena: Sopa, pasta, verdura o patata. Pescado, huevo o queso.

En los postres, fruta o yogur de ciruelas. Y antes de dormir, un vaso de leche caliente de vaca, soja, avena o una infusión con una fruta asada.

Comentarios (0)

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados (*)