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Qué bebida alcohólica escoger

Por Laura Pire, 4 de junio de 2013

¿Qué puedo beber cuando salgo por ahí?, ¿cuál es mejor para mi?, ¿por qué esta me sienta bien y aquella no?, ¿cuál me engorda menos? Preguntas que nos hemos hecho todos. Conocer de donde proceden las bebidas alcohólicas, es fundamental seguir explorando el autoconocimiento de nuestra salud. Hoy nos dedicaremos solamente a las bebidas que proceden de la fermentación alcohólica para no liarnos en exceso.
 
Bebidas fermentadas: son básicamente zumos de frutas y de vegetales cuyos azúcares han sido fermentados y transformados en alcohol. Además de alcohol, estas bebidas también aportan vitaminas del grupo B y sustancias antioxidantes.
 
Para todas las fermentaciones que nos interesan se emplea la famosa levadura Saccharomices cerevisiae, la levadura por excelencia en el mundo de la alimentación que también es la responsable de la fermentación del pan. Veamos ahora los ejemplos más característicos de las bebidas fermentadas:
  • Vino: se fermenta el zumo de la uva. Nos proporciona una gran cantidad de uno de los más famosos compuestos antioxidantes: el resveratrol. Este elemento se encuentra en la piel y en las pepitas. Su concentración es baja en la carne de la uva y por eso el vino blanco, que no se hace ni con la semilla ni la piel, presenta bajos niveles de este antioxidante.
  • Cerveza: es la fermentación alcohólica de un zumo a base de cebada a la que se añade lúpulo, que proporciona ese sabor amargo tan característico. Su consumo moderado supone para la dieta la ingesta de un buen número de nutrientes. Cubre parte de las necesidades diarias de vitamina B12 (6,5%) y ácido fólico (hasta un 12%), previene las enfermedades cardiovasculares, promueve la secreción de los jugos gástricos, facilita la digestión, estimula el apetito y tiene un efecto diurético. También se ha detectado en la cerveza un compuesto antioxidante denominado xantohumol, que tiene propiedades antioxidantes superiores a las de la vitamina E y que es capaz de prevenir ciertos tipos de cáncer. Ahí es nada.
  • Sidra: ¿qué os voy a contar que no sepáis? Que se obtiene a partir de la fermentación natural del zumo de manzana (aunque también puede ser de otras frutas, como la pera). Tiene una cantidad interesante de vitamina B, que protege desde nuestras defensas, hasta el sistema nervioso.

 

Típicos problemas que provocan: las bebidas que proceden de frutas con la sidra y el vino, pueden irritar el estomago y e incluso dar diarrea. La cerveza puede provocar sensación de hinchazón y pesadez digestiva.

A nivel de engorde, hay que notar cual eliminamos mejor. La frecuencia en ir a orinar que nos provoca una de estas bebidas, es un buen detector de que lo eliminamos bien. Cuanto más pises, mejor nos sienta. Cada uno que escoja cual pensando más en su sensación personal que en lo que digan las calorías.

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