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Qué comer durante la lactancia

Por Laura Pire, 6 de agosto de 2013

lactancia

Cuando un bebé recibe la leche de su madre como primer alimento obtiene todos los nutrientes en la concentración que la naturaleza ha decidido como perfecta. Es un buen plan, por supuesto, pero para que esta etapa no produzca deficiencias nutricionales a la madre, es fundamental cuidar la alimentación con una dieta variada y equilibrada. Todos nuestros cuidados, influirán muy positivamente en la salud del bebé y en la salud de la mujer ya en la menopausia, cuando afloran las carencias de la juventud.

En el desayuno, para empezar el día es conveniente aportar al organismo una buena dosis de vitaminas y minerales como la que aportan los zumos o la propia fruta sin más. Además, el desayuno debe incluir una potente fuente de calcio (leche o yogur) y energía en forma de cereales: pan, galletas, cereales de desayuno…

Para la comida es básico incluir una fuente de hidratos de carbono como arroz, legumbres, patatas, pasta o pan, con una pequeña porción de carne o pescado y una hermosa guarnición de verduras, tanto cocinadas como en ensalada.

La merienda es el momento ideal para darse un capricho de verano como un helado de yogur o una opción más nutritiva como un puñadito de frutos secos o una pieza de fruta fresca.

Para cenar, lo mejor es optar por platos ligeros y sencillos, como revueltos de huevo y verduras, cremas de vegetales y algún lácteo, del tipo un trocito de queso o un yogur. Durante la lactancia, nos dejamos de experimentos alimenticios. La recomendación más segura será es la de unos cuatro lácteos al día. La dentadura y los huesos nos lo agradecerán a la larga.

¿Qué elementos debemos evitar por ser perjudiciales? Algunas sustancias pueden pasar muy fácilmente del cuerpo de la madre a la leche y al bebé, cuyos sistemas digestivo e inmunológico no están aún maduros y podrían causarle daños de diversa índole. Es importante que durante el periodo de lactancia la madre evite las bebidas alcohólicas de alta graduación, el tabaco y los alimentos que contienen más de 5 aditivos o componentes sintéticos. Por supuesto que no todos los aditivos son perjudiciales para el bebé, pero en muchos casos se desconoce el efecto que puedan tener en su salud y es mejor prevenir.

¿Qué sustancias que pasan a la leche y le dan mal sabor? Hay ciertos alimentos como los espárragos, rábanos, coles, alcachofas, embutidos o carnes de caza, que hacen que la leche sepa de un modo que el bebé pueda rechazarla.

En conclusión, hay tomar un mínimo de dos litros de agua al día, realizar un correcto, aunque sin exceso, aporte de proteínas y calcio en forma de lácteos y algas. Tomar verduras, ensaladas y frutas a diario para asegurar la ingesta adecuada de ácido fólico y vitamina C.

Todo esto se debe acompañar con algo de ejercicio para ir recuperando la figura, pero debemos recordar que volver al peso de antes del embarazo puede llevar cerca del año y no podemos intentar acelerarlo haciendo dietas agresivas ni reduciendo drásticamente las calorías de nuestros menús, ya que esto puede provocar déficits importantes de nutrientes y por lo tanto, carencias nutricionales serias tanto al bebé como para la madre.

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