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Vitamina D ¿suplementada o natural?

Por Equipo de nutrición de Alimerka, 23 de agosto de 2019

Alimerka

 

¿Es suficiente el sol que tomamos en verano para garantizar una cantidad de vitamina D el año? ¿Es suficiente con ingerir alimentos ricos en esta vitamina aunque no tome el sol? ¿Debo hacerme una analítica para conocer mis niveles de vitamina D? Estas y muchas otras, son dudas frecuentes que suelen asaltarnos cuando de vitamina D se trata. Y es que aunque vivimos en un país con gran cantidad de horas de sol, no todas las personas tienen una exposición suficiente o presentan ciertos factores que les impiden generan una cantidad suficiente. Hoy en la cocina de Alimerka te hablamos de ello.

 

Vitamina parece, hormona es

¿Sabías que la vitamina D, en realidad es una hormona?  Y es que con la exposición solar nuestro organismo es capaz de sintetizar esta sustancia. Así es que no cumple el requisito de vitamina. ¿Entonces? ¿Quién no tuvo en cuenta esto? Parece que los primeros investigadores pensaron que solo se podía obtener a través de los alimentos, sin embargo, con el paso de los años, vieron que la luz podía hacer que nuestro cuerpo también la generase. Sin embargo, ha quedado son su designación inicial. ¿Tal vez por nostalgia?

 

Importante no solo para los huesos

A pesar de que la vitamina D es conocida por su implicación en la regulación del calcio y el fósforo necesarios para una adecuada salud de los huesos. Esta vitamina desempeña muchas otras funciones. ¿Algunas de las más importantes? Modular el adecuado funcionamiento del sistema inmune, endocrino y cardiovascular. Además, su déficit está siendo motivo de estudio por relacionarse con una mayor predisposición a ciertos tipos de cáncer como intestino o mama. Aunque todavía no es posible afirmarlo, ni se conoce la dosis necesaria para combatir estas enfermedades.

 

Cuando es necesario suplementarse

En este aspecto, parece que no hay consenso: una parte de los expertos indican que la suplementación debería ser para todos aquellos que tras una analítica presenten bajos niveles de esta vitamina.   Y otros indican que solo debería suplementarse si se presenta algún factor de riesgo. Así es que como parece no haber acuerdo, nosotros nos quedamos con las recomendaciones de la Academia Española de Dermatología y venereología, que aconseja la suplementación en los siguientes casos:

  • En personas con piel oscura o aquellas que empleen de manera continuada protectores solares por patologías de la piel.
  • Personas con obesidad. Pues el exceso de grasa parece inhibir la adecuada utilización de la vitamina D.
  • En mayores de 60 años, pues con la edad la piel sintetiza de manera menos eficiente esta vitamina.
  • Personas que pasan mucho tiempo en lugares cubiertos
  • Hay ciertos medicamentos, como algunos antiepilépticos o antibióticos, que favorecen unos niveles bajos de vitamina D.
  • Los lactantes durante el primer año de vida especialmente si tienen lactancia materna.
  • Personas con enfermedades renales, hepáticas o que cursan con malabsorción intestinal.

 

En todos estos casos se aconseja acudir al especialista y que sea quien determine la necesidad de suplementar. Para todos los demás casos, una adecuada exposición solar y la ingesta de alimentos ricos en vitamina D, parece ser más que suficiente. 

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