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Coca crujiente ibérica con tomate, cebolla encurtida y quinoa.

Por Cefe, 19 de julio de 2016

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Para hoy te propongo una receta diferente en la que cocinaremos la quínoa con una coca súper crujiente. La coca es familiar directo de las pizzas o focaccias italianas y, aunque habitualmente suelen ser masas más esponjosas, esta masa la haremos crujiente.


DIFICULTAD:
Fácil

TIEMPO:
60 minutos

INGREDIENTES
para 4 personas:

  • 400 g. de harina de trigo
  • 150 ml de agua
  • 80 g. de setas
  • 100 g. de jamón natural
  • 150 g. de quínoa
  • 1 cebolla morada + 1 cebolla normal
  • 200 g. de tomate
  • 1/2 vaso de vinagre de vino
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 cucharada pequeña de azúcar
  • 15 ml de aceite virgen extra + aceite para freír + 2 cucharada de aceite para pochar
  • 3 cucharadas de sal 


ELABORACIÓN:

1. Comenzamos haciendo la masa de nuestra coca crujiente. Para ello, mezclamos la harina con el agua, el aceite y una pizca de sal. Amasamos bien hasta conseguir una masa homogénea sin grumos y dejamos reposar 30 minutos en un bol.

2. Por otro lado, comenzamos picando la cebolla morada en tiras o en trocitos pequeños, a vuestro gusto. Añadimos el vinagre de vino, la cucharada de azúcar y lo mezclamos todo. Lo metemos todo en una bolsa para congelar. Dejamos la mezcla en la nevera para que se vaya “encurtiendo” durante 15 minutos pudiendo hacerla de un día para otro.

3. Ponemos en una olla dos cucharadas de aceite a calentar junto con la cebolla bien cortada. Dejamos que se poche lentamente y añadimos la quínoa, las setas también picadas y por último, el vino blanco junto con dos partes más de agua. Dejamos que se cocine todo junto a fuego suave durante 15 minutos. Tras este paso, añadimos el tomate picado.

4. Ahora es turno de freír nuestra coca. Para ello, ponemos una sartén con un poco de aceite a calentar y mientras calienta, estiramos la masa de la coca con un rodillo de cocina, cortamos dependiendo del tamaño que nos guste y la freímos. Recuerda que ha de ser de un grosor bien fino para que no tenga mucha masa, nos quede crujiente y nos aguante más una vez que la tengamos frita. Vamos friendo una a una hasta tener las cocas que vayamos a degustar. Recuerda que esta masa la podremos congelar y utilizar en otro momento.

5. Tras el paso anterior, solo nos queda ir colocando la coca crujiente en un plato, poner el relleno encima y terminarlo con el jamón y la cebolla encurtida por encima.

Sugerencias de la Cocina de Alimerka:

Una idea para este plato es utilizarlo como aperitivo, siendo la base de esta coca una propuesta para elaborar otro tipo de ensaladas o simplemente utilizarlo como un snack previo a una comida.

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