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Pastel de Tres Leches para el Día del Padre

Por Reyes, 6 de marzo de 2017

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Pastel de Tres Leches para el Día del Padre

 

Siempre que estoy en un restaurante mexicano y tienen esta tarta me la pido, porque es sin duda un bocado hecho a medida de los más golosos como yo. Un bizcocho de textura muy ligera y esponjosa, ya que en su elaboración batimos las claras a punto de nieve, bañado en una deliciosa crema formada por tres leches: condensada, evaporada y nata. Es por tanto un pastel contundente que veo muy apropiado para ocasiones especiales, y como ya se acerca el día del Padre puede ser una opción deliciosa para sorprenderle. Además su elaboración no es complicada, por lo que los peques de la casa pueden ayudarnos o incluso hacer ellos mismos el pastel y disfrutar de todo el proceso, desde separar las yemas de las claras, hasta preparar la crema para calar el pastel y decorarlo con la nata y las fresas.

 

Dificultad: fácil
Tiempo: 25 minutos + horneado + reposo
Ingredientes (para un molde de 23-26 cm aproximadamente):

  • 5 huevos, yemas y claras por separado
  • 130 g de azúcar + 45 g por otro lado
  • 80 ml de leche entera
  • 1 vaina de vainilla
  • 125 g de harina
  • 1 cucharadita y media de levadura química
  • 1 buena pizca de sal
  • 1 lata pequeña de leche condensada (aprox 370 g)
  • 1 brick pequeño de leche evaporada (aprox 340 g)
  • 60 ml de nata para montar + 200 ml por otro lado
  • fresas para decorar
  • canela en polvo para espolvorear

 

Elaboración:

1. Precalentamos el horno a 175ºC.

2. Comenzamos batiendo las claras a punto de nieve hasta que formen picos suaves, en ese momento añadimos los 45 g de azúcar, poco a poco y sin dejar de batir, hasta que tengamos un merengue firme. Te recomiendo que uses unas varillas eléctricas o robot de cocina en este paso, ya que al ser 5 claras va a costarte un poquito subirlas a punto de nieve, aunque por supuesto no es imposible, solo requerirá de tu paciencia y tu brazo :). Reservamos.

3. Continuamos batiendo muy bien las yemas con los 130 de azúcar, hasta que comiencen a ponerse blanquecinas y tengamos una mezcla espesa. Podemos hacerlo a mano o también con las varillas eléctricas.

4. Ahora les añadimos la leche y las semillas de la vaina de vainilla y batimos un poco más para que se integren.

5. Tamizamos encima la harina junto con la levadura y añadimos la pizca de sal y removemos con suavidad o batimos a velocidad baja para que simplemente se integre en la mezcla.

6. Ahora nos queda incorporar las claras a punto de nieve en la mezcla. Tenemos que hacerlo con mucho mimo y suavidad, y con movimientos envolventes para que no se nos bajen las claras. Lo mejor es que vayamos añadiéndolas poco a poco y sin añadir más hasta que lo anterior esté bien incorporado.

7. Ponemos la mezcla en el molde forrado con papel vegetal y horneamos unos 40-45 minutos hasta que al pinchar con una aguja esta salga limpia. Dependiendo de tu horno es posible que tengas que tapar el pastel con papel de aluminio los últimos quince o diez minutos de horneado. Si ves que está muy doradito y todavía queda tiempo, no dudes en ponerle un trozo de papel de aluminio por encima.

8. Sacamos el pastel y lo colocamos encima de una rejilla y esta a su vez sobre una bandeja.

9. En un bol mezclamos muy bien la leche condensada, la leche evaporada y los 60 ml de nata para montar. Pinchamos bien el pastel con una aguja o palillo y vertemos la mezcla por encima, sin sacarlo del molde. Si tu molde es desmoldable como el mío, parte de la mezcla se te saldrá por abajo, de ahí lo de poner la bandeja. Dejamos que se enfríe completamente y lo pasamos a la nevera para que repose unas horas antes de servirlo, así estará bien fresquito.

10. Para darle el toque final y ya cuando el pastel esté bien frío lo decoramos con el resto de la nata que montaremos con una cucharada sopera de azúcar y las fresas. 

 

Sugerencia de la Cocina de Alimerka:

Este pastel tiene que servirse bien fresquito por lo que es importante que lo mantengas en la nevera siempre, además porque por sus ingredientes no se conserva bien fuera de ella. Debido a que lleva nata, no te recomiendo que lo consumas después de tres o cuatro días. Para decorarlo, puedes utilizar también cerezas en almíbar o en licor, como la receta tradicional, en general cualquier fruto rojo que sea un poco ácido irá genial con esta receta, ya que así rompemos la dulzura del pastel.

¡Tenéis que probarlo si no lo habéis hecho ya, pero cuidado por que este pastel es dulcemente adictivo! :)

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