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Tabla de salazones con quesos asturianos

Por Cefe, 3 de diciembre de 2020

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En este año tan atípico que estamos viviendo y con las Navidades a la vuelta de la esquina, una opción perfecta y cómoda para disfrutar con nuestros invitados es la preparación de una buena tabla de embutidos y quesos. ¿A quién no le gusta?
Por eso es fundamental utilizar una buena materia prima como jamón, cecina, lomo… y por supuesto nuestros quesos asturianos. En Alimerka encontraréis una gran variedad de productos para todos los bolsillos.

Dificultad: fácil

Tiempo: 15 minutos

Ingredientes: Cantidad a vuestro gusto

  • Chacinas:
    • Jamón
    • Cecina
    • Chorizo
    • Lomo
    • Salchichón
  • Quesos asturianos al gusto: *
    • Afuega Pitu (Queso de leche pasterizada de vaca)
    • Queso 3 leches azul de Pría (queso de oveja, vaca y cabra madurado)
    • Queso ahumado de Pría (leche pasteurizada de vaca (90%) y de oveja (10%))
    • Queso cabrales (leche cruda de vaca, leche cruda de oveja, leche cruda de cabra)
    • Queso azul tres leches La Fueya (queso de oveja, vaca y cabra)
    • Podéis utilizar: Los Beyos, Vidiago, La Peral, Casín, Tres leches Oscos, clásico de Oscos.

*No es necesario grandes cantidades de quesos. Por ejemplo, es preferible más variedad que mucha cantidad. Al ser quesos potentes con mucho sabor, con uno o dos bocados de cada uno es más que suficiente. Los quesos rinden mucho en general.


Elaboración:

  • Para el embutido es preferible dejarlo respirar fuera de la nevera durante 30 minutos para que obtenga temperatura y sea más fácil de emplatar. Si por el contrario no tienes tiempo, sumérgelo en agua para que obtenga esa temperatura necesaria.
  • Mi consejo es poner una cantidad no superior a dos rodajas para cada persona.
  • Con el jamón y la cecina, cuando lo estés colocando, haz que tenga cuerpo y volumen, queda mucho más bonito y con un aspecto más apetecible que si lo colocas estirado. Si, por el contrario, solo fuera un plato de jamón ahí si te aconsejo que lo estires colocándolo todo de la misma manera y orden.
  • Para los quesos, al igual que el embutido, necesitamos que obtengan temperatura antes de cortarlos.
  • Si no tienes un cuchillo especial para cortar queso, usa uno que esté bien afilado. Es importante mojarlo con agua caliente para obtener unos cortes perfectos y conseguir que no se nos rompa.

 

Sugerencias de la Cocina de Alimerka:

La colocación ya depende a tu gusto. Aunque lo llamemos “tabla de” no es necesario colocarlo en una tabla. Utiliza tu ingenio para presentarlo, en bandejas de porcelana, platos de decoración o hasta en espejos, es una bonita manera de sorprender a los tuyos.
Si quieres tenerlo emplatado individualmente para cuando lleguen tus invitados, tápalo para evitar que se seque.
Otro detalle a tener en cuenta si colocas el queso sobre el embutido es no poner gran cantidad encima para no perder el hilo de lo que estás comiendo
Para concluir, haz unas buenas tostas de pan, complétalo con un tomate triturado y rocíalo con un buen aceite virgen extra. ¡Ah! Se me olvidaba. También puedes poner unas uvas y membrillo cortado ya que, como decía el refrán, “uvas con queso, saben a besos”.

Detalles a tener en cuenta:

A la hora de tomar tanto el embutido como los quesos, puedes tomarlos por el orden que desees, pero te aconsejo tomarlo siempre de menor a mayor sabor. Puedes empezar por quesos más suaves y terminar por quesos azules. Lo mismo pasa con el embutido.

Si hay alguna embarazada, no va a poder tomar ni el embutido ni los quesos sin pasteurizar, por lo que te aconsejo que le prepares una ensalada de frutos rojos con nueces y algún queso pasteurizado. Si se la presentas en una copa tipo cóctel, créeme que la vas a sorprender muy gratamente.

Para suavizar el sabor del queso en el paladar, te aconsejo maridarlo con un vino blanco tipo Chardonnay o un Sauvignon Blanc.

Los Chardonnay tienen matices de manzana, piña, melón amarillo y frutales de hueso. Se trata de vinos blancos secos y con cuerpo.

Los vinos Sauvignon Blanc tienen un sabor en el que podemos encontrar toques de grosellas, melón verde, pomelo o fruta de la pasión. Son vinos secos, con poco cuerpo y con aroma refrescante.

Los vinos espumosos también son altamente recomendables, al igual que los gallegos. Y por supuesto nuestra buena sidra, que acompañándola con el Cabrales, consigue un matrimonio único. 

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